Estas familias durante años vivieron en precarias condiciones a la orillas del lago Xolotlán, sin embargo con la crecida de éste durante las temporadas lluviosas de los años anteriores el Gobierno Sandinista decidió trasladarlas hacia centros de albergue mientras las ubicaba en un lugar más seguro y más digno.

Un año y medio después estas familias, gracias al comandante Daniel, cuenta con una casa de concreto con dos cuartos un baño y con todos los principales utensilios para empezar de nuevo sus vidas.

La familia de Welkis Vanesa Zamora Flores es una las que por un año y medio vivieron albergadas. Ella cuenta que mientras estuvieron en el centro de Casa Cross contaron siempre con el apoyo del gobierno y que nunca perdieron la esperanza de que se les cumpliera el sueño de volver a tener una vivienda, esta vez con mejores condiciones.

“Me estoy trasladando con mi esposo  y mi niño. Me siento muy alegre, contenta porque ya estoy en algo que es mio. Le agradezco primeramente a Dios y luego al comandante porque ha hecho posible esto para nosotros”, señaló Zamora Flores.

Para estas familias la espera valió la pena, ya que por sus propios medios nunca hubieran podido volver a empezar sus vidas.

“Yo nunca perdí la esperanza. Siempre confié en nuestro Presidente Daniel. El no había dicho que nos daría nuestras casitas y aquí estamos. Yo soy pobre y nunca hubiera podido tener una casa tan bonita como este si no fuera por el comandante”, dijo la señora Rosario Oporta.

“Dios me le dé más vida a él y a su familia, porque Nicaragua lo necesita. Necesita más progreso y solo el comandante Daniel lo va a hacer”, agregó.

Algo importante que se debe reiterar es que estas viviendas vienen completamente acondicionadas, de tal manera que las familias no tienen que invertir un solo centavo para vivir dignamente.

“Esta es una gran sorpresa para nosotros, el Comandante no solo nos ha dado nuestra casita, como lo había prometido, sino también nos la entrega ya acondicionada. Nosotros le vamos a estar eternamente agradecidos”, destacó Santos Mariano Pineda Álvarez.