En el periodo 2014 – 2017 la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) invertirá al menos 320 millones de dólares, que están en fase de aprobación, para mejorar la calidad y cobertura del servicio de agua potable en todo el país.

Ervin Barreda, presidente de Enacal, explicó que en la ruta de planificación para los próximo años, esa institución comenzará a trabajar proyectos integrales de agua potable y saneamiento en 19 ciudades, entre las que destacan Bilwi, Bluefields, Santo Tomás, Acoyapa, El Rama, La Esperanza, la Dalia, Nueva Guinea y San Carlos.

“Eso nos va a permitir incrementar la cobertura hasta el 93%. Vamos a tener gente con agua potable en la zona urbana de Nicaragua casi en el 93% de los hogares”, detalló.

Asimismo, dijo que para el 2017 se espera que el porcentaje de personas con acceso al agua potable menor a 6 horas diarias, se reduzca entre el 10 y el 5%.

Según Barreda, en el año 2006 en Nicaragua existían casi 175 mil familias que recibían agua potable de una a 6 horas diarias y solamente el 50% tenían horario entre 12 y 24 horas.

Pero con la llegada al Gobierno del Comandante Daniel Ortega, desde el 2007 se inicia todo un proceso de rehabilitar los sistemas que estaban caídos y luego se inició a mejorar los horarios.

“La condición que tenemos en el 2013 es que básicamente la mitad de la población que tenía horario de 6 horas son menos de 70 mil familias”, aseguró.

“Casi el 72% de la población tiene horario entre 12 y 14 horas. Eso dice mucho de los avances que ha tenido este gobierno, que no significa que no tengamos desafío, siempre existen grupos poblacionales y ciudades donde tenemos esa problemática”, valoró Barreda.

El funcionario destacó el modelo de trabajo en alianzas con los gobiernos locales y los gabinetes de la familia, lo cual garantiza el éxito en los proyectos que ejecuta Enacal.

También hizo hincapié en la responsabilidad compartida con la población para cuidar los proyectos y las fuentes de agua en todo el país.

“Tenemos situaciones críticas de que el agua se está trayendo a kilómetros de distancia. 36 kilómetros en el caso de Bilwi, en Juigalpa a 23 kilómetros”… por esa razón “es el momento de tomar cartas en el asunto sobre el tema del cuido a las fuentes de agua, a los recursos hídricos”, indicó.