Ser libres, lograr la paz, garantizar un futuro mejor para las generaciones venideras y derrocar a la dictadura somocista fueron los principales elementos que impulsaron a miles de jóvenes nicaragüenses a sumarse a la lucha armada de manera clandestina, acción que inició con pequeñas células organizativas comandadas por la dirigencia del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN). El inicio de la estrategia de liberación tuvo un impulso que marcó la pauta del resurgimiento y el despertar de un pueblo sometido.

Fue el 13 de Octubre de 1977 cuando en las estepas de las Segovias de nuestro país, un grupo de jóvenes provenientes de Honduras y liderados por el Comandante Daniel Ortega sostuvieron un enfrentamiento armado con un escuadrón de la genocida guardia somocista, quienes fueron abatidos por los guerrilleros, que sin temor alguno y con la firme convicción de liberar su patria alzaron la bandera de la libertad.

Este combate fue un acontecimiento que dio el inicio a lo que se le conoce como “Octubre Victorioso” lo cual se convirtió en el florecer de la lucha insurreccional en todo el territorio nacional. Con el recuerdo de aquel momento en el que lo único sentimiento que predominaba era alcanzar el bien común, vive aún Francisco Paz Gómez “Marcio” como era conocido por los miembros de su célula, este hombre cuya vida se marcó a raíz de este hecho, afirma que solo actuando de esa manera el pueblo logró alcanzar el triunfo.

“La hacienda San Fabián fue el escenario donde se entabló un combate entre la guardia somocista y una escuadra de jóvenes pertenecientes al Frente Sandinista liderados por nuestro compañero y actual presidente Daniel Ortega y muchos otros que tuvimos la valentía de enfrentarnos a los genocidas. Nos tocó luchar contra un fuerte armamento de la guardia, sin embargo esto fue necesario porque solo así logramos mostrar el brazo armado del pueblo” destacó.

Marcio recuerda los momentos difíciles que le tocó vivir, sobre todo porque para ese entonces ser joven era delito, sin embargo esta situación les permitió a miles armarse de valor y enfrentarse a la tiranía.

“Para nosotros ser joven era difícil, entonces decidimos incluirnos en las filas del FSLN, cómo guerrilleros vimos que solo las políticas del Frente Sandinista daban respuesta a nuestras necesidades y es cuando optamos por enrumbarnos a las montañas de Nueva Segovia y de esta manera fuimos engrosando las columnas y frentes de lucha” refirió.

“Siempre nos movió la esperanza de tener una vida mejor, un país sin represión y fue lo que logramos concretar un 19 de julio de 1979. Hoy los que luchamos para ese entonces, estamos satisfechos con la situación actual de nuestro país, porque sabemos que nuestra lucha no fue en vano, es por ello que la juventud tiene que ser protagonista de este nuevo proceso revolucionario, en el que tienen libertad, oportunidades y sobre todo paz” añadió.

El protagonismo de las mujeres

La participación de las mujeres en los procesos de cambios ha sido de mucha importancia, la lucha insurreccional fue el espacio donde miles de ellas tuvieron la oportunidad de protagonizar grandes hazañas que luego fueron parte de la gran victoria revolucionaria.

La compañera Sonia Olivas Ardón, vice alcaldesa de Ocotal, destaca que los acontecimientos ocurridos el 13 de octubre de 1977, fueron los que marcaron el inicio de una nueva etapa, en la que hombres y mujeres perdieron el miedo y se armaron de valor, logrando de esta manera poner punto final a las atrocidades de la guardia.

“Octubre Victorioso fue para los nicaragüenses uno de los momentos en los que se libró una de las gestas más grandes de nuestro pueblo, en 1977 se marca una época importantísima porque el FSLN decide salir del silencio rural y entrar a la lucha urbana, permitiendo así el involucramiento de más nicaragüenses en la lucha insurreccional” dijo.

“La noche en la que se realizaron los enfrentamientos, se produjo el despertar del pueblo y es cuando se demuestra que el Frente Sandinista estaba vivo y que continuaba luchando y de esta manera avanzar a la paz duradera, la que hoy todos tenemos la oportunidad de disfrutar y la que está siendo heredada a nuestras generaciones” señaló.

Con la victoria alcanzada, las mujeres nicaragüenses lograron apropiarse y contar con muchas oportunidades, las que únicamente fueron brindadas por el Frente Sandinista y que hoy ha permitido un 50% de participación en todas las tareas.

“En ese momento Nicaragua inició una lucha sin parar, que es cuando todos nos sumamos y perdimos el miedo para enfrentar a la dictadura, alcanzando así nuestra liberación, la que hoy permanece. A partir del triunfo de la revolución, las mujeres empezamos a obtener una mayor participación y es cuando ocupamos espacios que siempre habían sido ocupados por los hombres. Las mujeres a partir de ese momento fuimos escuchadas, respetadas y vistas como un elemento fundamental en el desarrollo de nuestro país” destacó.

Juventud retoma el legado de los héroes y mártires

A 36 años de ese histórico acontecimiento, Ocotal dejó de ser un pueblo cargado de tristeza, sometimiento y atropellos para convertirse en una ciudad llena de progreso, paz, dignidad pero sobre todo mucha alegría, la que es reflejada en los rostros de los niños y jóvenes, quienes ven sus derechos restituidos y sus sueños hechos realidad.

Tiempo atrás ser joven era un delito, sin embargo hoy la juventud es la protagonista de esta nueva etapa de la revolución, en la que cuentan con la oportunidad de poderse desarrollar a través de un amplio abanico de oportunidades educativas, laborales y recreativas, es por ello que los chavalos y chavalas del departamento, agradecen y recuerdan con mucho respeto a cada uno de los hombres y mujeres que lucharon para que hoy este país sea la Nicaragua que siempre soñaron.

“Cómo juventud nos sentimos orgullosos de haber nacido en esta tierra de hombres y mujeres luchadores, es por ello que nosotros venimos trabajando en pro de la permanencia y vigencia de ese legado que nos ha sido transmitido por quienes vivieron en carne propia esos momentos, porque si no fuese por ellos quizás nosotros estaríamos viviendo sometidos y sin las oportunidades con las que hoy contamos” señaló Néstor Olivas.

“Hoy el compromiso nuestro es aportar a esta nueva etapa de la revolución, siendo partícipes de cada uno de los programas que impulsa el gobierno en pro del pueblo, si bien es cierto que los jóvenes años atrás defendieron nuestra soberanía con las ramas, hoy nuestro deber es portar al desarrollo de nuestras comunidades a través de la restitución de sus derechos” enfatizó Marcia Zambrana.

Gracias a la hazaña y el valor con que la juventud de aquel entonces defendió la soberanía del pueblo nicaragüense es que hoy se respira paz y se ven concretizados los sueños de quienes lucharon y ofrendaron sus vidas por el bienestar del pueblo humilde y trabajador.