Decenas de familias del barrio Cuba, ubicado en el Distrito II de Managua, participaron en un ejercicio demostrativo de terremoto, el cual fue organizado por la Defensa Civil, Cruz Roja Nicaragüense y demás instituciones que conforman el Sinapred.

Durante el simulacro, las autoridades de Defensa Civil y de Cruz Roja resaltaron la participación de los Gabinetes de la Familia, Comunidad y Vida, como estructuras comunales que fortalecen la organización familiar y comunitaria de cara a la prevención de desastres.

Erving Chévez, responsable de Socorros de Cruz Roja Nicaragüense, manifestó que la idea de realizar simulacros en los barrios es fortalecer las capacidades de respuesta y las técnicas de salvamento, búsqueda y rescate entre los pobladores.

Además, los pobladores practican las evacuaciones a través de las rutas establecidas y la conformación y manejo de los albergues temporales.

Según Chévez, es importante que el barrio esté preparado para cualquier situación de emergencia y para ello la respuesta deba comenzar desde la misma comunidad.

En ese sentido afirmó que los Gabinetes de la Familia son estructuras que fortalecen la prevención de riesgos y son un gran avance para la conformación de los comités de barrios para prevenir y atender desastres.

Por su parte el Teniente Coronel Mario Rivas, de la Defensa Civil, afirmó que con los ejercicios demostrativos se continúa creando capacidades en la población para evitar la mayor cantidad de víctimas posibles ante un desastres.

“Aquí en el distrito se ha trabajado con los Gabinetes de la Familia, organizaciones del barrio, las estructuras, la autoridades locales, las instituciones que conforman el Sinapred y hemos estado buscando como que la población se capacite, se organice y esté preparada para cualquier situación de emergencia”, comentó.

Rivas explicó que las brigadas locales están compuesta esencialmente por jóvenes ya que por la misma naturaleza de las actividades, que se realizan en búsqueda, salvamento y rescate, los jóvenes son los que están mejor preparados y capacitados para realizarlas.

Los pobladores de los barrios confirman por su parte que los simulacros son ejercicios necesarios que aumentan sus capacidades para responder ante eventos adversos causados por el clima o los sismos.

Ramón Molina, miembro del gabinete de la familia del barrio Cuba, explicó que ante una situación de emergencia es importante mantener la calma, pero también es necesario que la familia tenga establecidas las rutas de emergencia y sepa darle la atención que requieren los niños, las mujeres embarazadas y los adultos mayores.

“Lo fundamental es tomar medidas preventivas como tener una salida de emergencia, saber cómo van a priorizar a los niños, a los viejitos o personas con capacidades diferentes. Ellos son prioridad en un plan familiar que va a llevar a que el plan general del barrio se pueda cumplir de mejor manera, para lo principal que es minimizar el numero de víctimas”, explicó.

Sonia Martínez, otra pobladora del lugar, también integrante del gabinete de la familia, explicó que su función después de un terremoto es administrar un albergue.

“Yo soy la responsable del albergue, yo espero que las brigadas lleven a los niños y a todas las personas que están heridas al albergue y ahí les doy la atención correspondiente, les doy su alimentación, leche y todo lo que necesiten”, aseguró.