Hasta el 30 de septiembre pasado el sector de las microfinancieras han otorgado en materia de créditos unos 15 millones de dólares, lo que representa un incremento del diez por ciento en relación a los fondos colocados en el año 2012.

Alfredo Alaniz, director ejecutivo de la Asociación Nicaragüense de Instituciones de Microfinanzas (ASOMIF) manifestó que este crecimiento obedece al buen manejo que ha hecho el Gobierno de Nicaragua en cuanto a las políticas macroeconómicas y al fortalecimiento al modelo de alianza tripartito entre Ejecutivo, empresarios y trabajadores.

De acuerdo a las proyecciones de ASOMIF, esperan que el 2014 se pueda lograr un crecimiento en los montos superior al 15 por ciento, esto por la recuperación de diferentes líneas de créditos que otorgaban bancos internacionales, mismos que retiraron su apoyo a las microfinancieras por la quiebra del extinto Banco del Éxito en el 2010.

“Este año esperamos un crecimiento del diez por ciento, pero esperamos que con la recuperación de las líneas de crédito el próximo año podemos incrementar un porcentaje al 15 por ciento, aquí la demanda es muy grande, es superior a la oferta y la capacidad que tenemos nosotros de financiar, de manera que este crecimiento depende de las líneas de crédito que podamos gestionar y eso se recupera en base a la confianza y Nicaragua está presentando condiciones optimas porque así lo han declarados los organismos internacionales”, valoró Alaniz.

Actualmente ASOMIF mantiene una cartera de un poco más de 250 mil clientes que deben en total unos 165 millones de dólares. Alaniz considera que las microfinancieras han logrado recuperar la credibilidad después haberla perdido con la quiebra del BANEX.

“Esperamos un crecimiento del 15 por ciento del próximo año. Este año tenemos alrededor de 250 mil personas como clientes permanentes, sabemos que los desembolsos son mayores, pero también hay recuperaciones de crédito, entonces hay entradas y salidas”, dijo Alaniz al explicar el buen momento que vive este sector.

Manifestó que el principal reto que tienen las pequeñas y medianas empresas, es conocer el impacto del llamado sector informal.

“En el crecimiento siempre los estudios le atribuyen (al sector mipymes) un 25 por ciento o 30 por ciento del PIB, lo que a nosotros nos preocupa es la informalidad de los sectores de los pequeños productores, porque esa informalidad dificultad el análisis de su actividad real. Cuando ellos no manejan cuentas es difícil evaluarlos y queremos trabajar a partir del próximo año en ver como contribuimos en un proceso de formalización de los pequeños empresarios”, indicó Alaniz.

Este año el crédito ha sido dirigido principalmente al sector comercio, servicio y la vivienda, particularmente la ampliación y mejoramiento en los hogares, concluyó diciendo el funcionario de ASOMIF.