Nicaragua firmó este 10 de octubre en la ciudad de Kumamoto, Japón, la Convención de Minamata, la cual busca limitar la fabricación, exportación e importación de todos aquellos productos a base de mercurio.

El anuncio de la firma fue dado a conocer por el embajador de Nicaragua en Japón, Saúl Arana, quien asegura que con esto el gobierno que preside el comandante Daniel Ortega reafirma una vez más su compromiso con la defensa de la vida, la preservación del medioambiente y la Madre Tierra, todo ello en aras de “garantizar una convivencia armónica entre los seres de este planeta y su hábitat”.

De acuerdo a una nota enviada por el embajador Arana, la convención fue firmada por 108 países quienes se comprometieron a exigir a las naciones desarrolladas una conducta responsable en relación a este material altamente contaminante.

“Los países firmantes fueron 108 de 147 participantes, los que se comprometieron no solo a firmar un documento más de tantos que adoptan los órganos especializados del Sistema de Naciones Unidas, sino a trabajar para darle contenido y exigir a los países desarrollados a que asuman una conducta responsable con la producción, uso y destino de este material altamente contaminante, que no tiene fronteras y que requiere de políticas responsables para evitar que se continúen cometiendo errores lamentables que afectan a la humanidad”, explica el diplomático nicaragüense.

En la nota, Arana recuerda el caso de la ciudad de Minamata, Japón –nombre que adopta esta convención- donde en los años 50 y 60 murieron más de 2,700 personas y otras 10,000 resultaron afectadas por envenenamiento con mercurio.

La adopción de este documento tiene carácter vinculante y obliga a las grandes corporaciones farmacéuticas y laboratorios que vienen manipulando el mercurio con fines comerciales, a que se comprometan en forma responsable a la aplicación de medidas que hagan un uso racional de este material.

El embajador destaca que la firma de la convención se realizó luego de escuchar las historias de personas que fueron expuestas al envenenamiento en la ciudad de Minamata.

“Se hace un justo homenaje a las víctimas de este desgarrador accidente que cegó la vida de muchos seres humanos y afectó sensiblemente el ecosistema, principalmente las especies del mar”, subraya.

Arana señala que Japón se comprometió a trabajar para hacer efectivos los contenidos de esta declaración, aportando recursos económicos y asesoramiento sobre todo a los países en vías de desarrollo.

Durante la convención, Nicaragua condujo los planteamientos y posiciones dentro del Grupo de América Latina y el Caribe (GRULAC).

“Con la firma de este documento el Gobierno que preside el Comandante y Presidente Daniel Ortega, deja patentizada una vez más su voluntad, compromiso y determinación por la defensa de los valores en defensa de la vida, y se compromete a continuar trabajando incansablemente por un mundo donde prevalezca la sensatez, la responsabilidad y la convivencia armónica entre los seres humanos y las de las demás especies con nuestra Madre Tierra”, manifiesta el diplomático nicaragüense.