Inspirado en la naturaleza, sus recuerdos de infancia y las tradiciones culturales nicaragüense, es cómo ha construido su exitosa carrera artística el artista plástico Germán Aguirre, propietario del Taller Tecolote, palabra Náhuatl que significa búho y se ubica en la finca Caturra, en el municipio de La Paz, Carazo.

Desde su taller, ha elaborado por 30 años hermosas piezas decorativas, las que cuentan con un toque especial a tal punto de volverlas piezas únicas y con un acabado que ha sorprendido a los gustos más exigentes a nivel nacional e internacional.

“Empecé en el año 1993, saqué un curso de cerámica y fue ahí cuando me conecté con la técnica, sin embargo, desde muy pequeño jugaba con el barro que había en esta propiedad y me perfeccioné al recibir el curso, obteniendo nuevos conocimientos y los secretos de la cerámica, a partir de ahí, empecé a experimentar y trabajar con materiales de la finca, madera, metales y poco a poco me fui desarrollando”, señaló.

Una constante en las obras de Germán son las figuras de búhos, siendo para él vestigios de sus años de niñez, partiendo que en la propiedad donde creció y donde actualmente tiene su taller, había muchas de estas aves, con las que siempre se ha identificado.

“La naturaleza me inspira, mis temáticas recurrentes son elementos de nuestros bailes y cultura como el Toro Huaco, Macho Ratón, me atrae mucho, al igual que los búhos, son mi fuerte, tengo más de 50 diseños mentales de ellos y siempre las figuras se van modificado en forma y color, materiales. Mi personalidad se asemeja a la de los búhos, son observadores, callados, se les atribuye inteligencia y eso me identifica”, enfatizó.

Germán además de ser un destacado maestro y artista de Carazo, se ha dado a la tarea de hacer prácticas amigables con el medio ambiente en cada una de sus obras, en las que hace uso de material reciclable, madera extraída del mar, metal que en su momento han sido piezas de automóviles.

“Todo lo que para muchos es considerado como desperdicio para mí es útil, por ejemplo, en las raíces de los árboles yo les encuentro forma, busco un objeto y aprovechamos las formas talladas en la madera que recogemos en el mar, son figurativas pero no realistas, piezas a las que le incorporamos esos colores que sugiere la naturaleza, esos verdes intensos, naranjas, magenta, además, vamos experimentando con el metal”, dijo.

Para muchos es fácil referirse a 30 años vida artística, sin embargo, para Germán ha sido un ciclo en el que ha logrado importantes logros, como el reconocimiento de su talento a nivel internacional, demostrado a través de la adquisición y exposición de sus obras en importantes escenarios.

“Son 30 años de carrera y trabajo ininterrumpidamente, a lo largo de estos años he logrado mucho, exposiciones personales desde 1996, fue la primera que hice en la Alianza Francesa alcanzando mucho éxito y eso me encaminó a realizar otras exposiciones en El Salvador, representé a Nicaragua en New York, mis piezas han estado en Francia y la Compañera Vicepresidenta (Rosario Murillo) ha enviado hacia el Vaticano muchos regalos que han salido de aquí”, destacó.

“La mayor parte de mi obra está en el extranjero y eso es lo que me impulsa a amanecer pensando en lo nuevo que voy a hacer, además, en esta finca cuento con mi espacio de exposición. Para este año tenemos planes de seguir trabajando, planteándonos nuevos retos”, finalizó.