Las familias y estructuras del barrio Bóer, ubicado en el distrito uno de Managua ante el sonido insistente de una sirena, se desplazaron rápidamente por las calles del sector, ejercitándose ante hipotético terremoto generado por la falla estadio y que eventualmente destruya parte de Managua, especialmente, la zona donde queda ubicada la comunidad.

En el escenario hipotético, muchachos y muchachas pertenecientes a las brigadas locales de respuesta (Brilor) se desplazaron para rescatar a personas que presuntamente se encontraban atrapadas, golpeadas o heridas bajo escombros, tras haber colapsado las estructuras más débiles o antiguas del barrio.

En tanto las brigadas removían los escombros, ambulancias penetraban velozmente para recoger a los heridos y llevarlos a centros de asistencia, tras haber sido atendidos inicialmente en el terreno por médicos y enfermeras del Centro de Salud Sócrates Flores.

Al respecto el teniente Coronel Mario Rivas, de la Defensa Civil del Ejército de Nicaragua dijo que la realización del simulacro de terremoto se llevó a cabo en coordinación con las estructuras del barrio Bóer, basados en una hipótesis de terremoto generado por la falla Estadio y el cual tuvo una magnitud de 6.2 grados y su epicentro fue localizado a 10 kilómetros de profundidad.

Destacó que a las familias del barrio se les llamó a participar para que sepan cómo actuar a la hora de una situación real. En el barrio Bóer hay unas 80 familias de alto riesgo, pero en total son 900 familias en toda la comunidad.

Por su lado Vicky Cerna dijo “gracias a Cristo Jesús que nuestro presidente y la compañera Rosario Murillo se preocupan por nosotros, porque ellos ven nuestra necesidades y esta práctica de terremoto que es orientada por ellos, es importante porque así nos prepara para enfrentar un terremoto y sus consecuencias”.

Brigadas preparadas

Entre tanto Jimmy Antonio Áreas Vallejos, jefe de brigada del barrio Bóer, consideró que ante una situación real las fuerzas organizadas del barrio si pueden dar respuesta por el entrenamiento largo que han tenido los chavalos del barrio, de donde se ha sacado lo mejor para trabajar en una situación similar y consideró que las brigadas de rescate están capacitadas para internarse dentro de un edificio a punto de colapsar, auto asegurarse y rescatar víctimas.

Porfirio Vallejos Roque afirmó “yo considero que tiene una importancia bastante grande la realización de este ejercicio porque es una forma de enseñarle a la gente como defenderse al momento de un sismo y sería bueno que toda la gente del barrio Bóer, en distrito uno se involucrara, porque así se hace más fácil salvar vidas a la hora de un terremoto.

Entre tanto Melba Urbina, del Gabinete de la Familia del barrio Batahola norte, dijo que andaba observando el simulacro de terremoto para recoger las mejores experiencias y aplicarlas en su barrio, al igual que hizo en el ejercicio realizado en el barrio Emilio Menocal.