Al menos 94 personas, entre ellas mujeres y niños, murieron hoy en el naufragio que sufrió una embarcación de inmigrantes procedentes de Africa que se dirigía a la isla Lampedusa, sur de Italia, mientras son 250 los desaparecidos.

Se trata de la enésima tragedia de inmigrantes que se produce frente a las costas de Lampedusa, la más cercana al territorio africano, que conmovió a Italia.

El papa Francisco, informado de la tragedia, clamó "vergüenza" y pidió mayor colaboración y solidaridad a nivel europeo.

Sobrevivientes del naufragio dijeron que en la embarcación se trasladaban unos 500 inmigrantes, en su mayoría procedentes de Somalia y Eritrea, mientras llegan a 151 las personas rescatadas con vida.

La búsqueda de sobrevivientes continuaba a más de siete horas del incidente, pero según la guardia costera las esperanza de hallar personas con vida son pocas.

"No sabemos dónde poner los muertos y los vivos", sostuvo la alcaldesa de Lampedusa, Giusi Nicolini, al trazar el cuadro de la situación.

"Es un horror, un horror, no paran de llegar cuerpos", declaró la alcaldesa, mientras sostuvo que son al menos 250 los desaparecidos.

La embarcación naufragó en inmediaciones de la isla Conigli, en el canal de Sicilia, y la cantidad de víctimas está destinada a aumentar, dijo Nicolini.

Los cadáveres son transportados a un hangar del aeropuerto porque no hay más lugar en la cámara mortuoria.

En el mar fueron encontrados chalecos salvavidas, pedazos de madera y manchas de aceite, y es posible que se haya producido un incendio a bordo tras un cortocircuito.

Los socorristas desesperados recuperaron los cuerpos sobre cuatro pesqueros: "Hay muertos por todas partes", aseguraron, mientras uno de los responsables de la embarcación fue arrestado.

La embarcación, de entre diez y quince metros, no fue interceptada, por lo cual se acercó a la costa donde tras el incendió se hundió en las aguas.

Los náufragos fueron auxiliados por pescadores, que colaboraron con los guardacostas y la guardia fronteriza en las operaciones de salvataje.

Incluso entre los socorristas se vieron escenas de llanto y desesperación: "Hay cuerpos que flotan en todas partes", relató uno de ellos.

Al puerto llegaron unos 151 náufragos salvados por las lanchas y algunos barcos que participaron de las tareas de auxilio.

El presidente de Italia, Giorgio Napolitano, afirmó que "existe la necesidad absoluta de decisiones y acciones de parte de la comunidad internacional y en primer lugar de la Unión Europea".

"Estamos ya frente a una sucesión de tragedias de inocentes propiamente dichas, hasta llegar a las más conmovedora de esta mañana en Lampedusa", sostuvo.

El premier italiano, Enrico Letta, escribió en la red social Twitter que el naufragio de la embarcación de inmigrantes en Lampedusa es una "enorme tragedia".

Letta dijo que analizó el naufragio con el vicepremier y ministro del Interior, Angelino Alfano, y luego anunció el traslado del equipo ministerial al lugar de la tragedia.

La canciller italiana, Emma Bonino, advirtió que "los éxodos no tienen una solución milagrosa" y sostuvo que "centenares se salvan y otros no".

Bonino expresó "dolor y desconcierto", y manifestó que se trata de una "tragedia infinita".

El alto comisario de las Naciones Unida para los Refugiados, Antonio Guterres, se manifestó "consternado", destacó la tarea de la guardia costera italiana y sostuvo que está "impresionado frente al creciente fenómeno global de migrantes y otras personas en fuga por conflictos o persecuciones".

Desde inicios de este año más de 22 mil migrantes desembarcaron en las costas del sur de la península, principalmente en Sicilia y Calabria, tres veces más que en 2012.