El discurso de la realidad es más sencillo y diáfano que todo el montaje de falacias de un pequeño sector político ultraconservador, que al ser protagonistas del colapso de sus siglas y candidatos presidenciales, tratan de extender semejante fracaso al mapa de Nicaragua, como los frustrados bravucones de barrio: “¡Pero no me voy solo!”

Esto es lo que hablan los datos, no los artificios: El FMI entrega las mejores notas al Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional por el eficiente manejo de la economía; la confianza en el país se percibe con la ampliación de la Inversión Extranjera Directa y los líderes de Amcham viajaron a Estados Unidos esta semana para llevar el mensaje del encuentro con el presidente Daniel Ortega: “El puente está tendido”.

“Realmente, nos da gusto poder ir con este mensaje hacia Washington, y poder decir de manera clara en la Casa Blanca, que el puente está tendido, y que tenemos que hacer más por Nicaragua. Que hay nicaragüenses creyendo en Nicaragua, que necesitamos inversión en nuestro país, y que hay una tierra fértil; hay personas que saben trabajar, hay trabajadores que saben luchar para crecer en el país”, dijo Diego Vargas, Presidente de Cámara de Comercio Americana Nicaragüense, Amcham.

Las imágenes del encuentro confirmaron las declaraciones. Quien quiera, puede ver la galería de fotos servida por El 19 Digital, donde se aprecian interlocutores distendidos, rostros sonrientes, una relación amigable. Es un ambiente no contaminado de las caras duras que irremediablemente provocan los desajustes en el individuo cuando se le da de baja a la verdad en una guerra no convencional, cuyo arsenal es la mentira, el rumor y la manipulación.

Septiembre

El diálogo que nos faltó en los siglos pasados para solventar los puntos más difíciles para fortalecer, como decía el empresario Carlos Pellas, las coincidencias y unirse para construir, se observó con mayor intensidad en el mes de septiembre.

Es lo que expone la escritora Rosario Murillo, al hacer una síntesis entre la Nicaragua que encontró el gobierno Cristiano, Socialista y Solidario, un país empobrecido, y lo que se construye: “ahora con el esfuerzo de todos, pero sobre todo con la unidad de todos, va adelante; va adelante porque ha logrado reemplazar el conflicto, la contradicción, por el diálogo permanente; va adelante porque ha logrado reemplazar la división y cambiar la división por la unidad, por los esfuerzos unitarios también de manera permanente desde el diálogo ”.

Por eso, para sectores políticos que despliegan con orgullo inexplicable las banderas tristes del ocaso, ver una sola foto donde aparezcan el Presidente Constitucional de la República de Nicaragua, la intelectual Rosario Murillo, el presidente de Amcham, Diego Vargas, el presidente del Cosep, José Adán Aguerri, y los miembros y anteriores líderes de la Asociación, les resulta intolerable. Pero el crepúsculo nunca entenderá las razones del amanecer.

Sembrar la desestabilización, proyectar un caos inexistente, magnificar hechos que son normales hasta en las economías más sólidas del mundo, inventar infamias de las más envenenadas como que el Cosep y Amcham, por dialogar con el Gobierno, estimulan un Estado fascista, lo único que revela es a un minúsculo sector político de corte radical dispuesto a lo que sea, sin el respaldo del soberano --- fuente de toda democracia— para arruinar a Nicaragua, con tal de no aceptar una realidad llamada Frente Sandinista de Liberación Nacional.

“EUA tan importante”

Para el comandante Ortega, el encuentro con Amcham es “igualmente importante”, ya que esta organización trabaja de “cara al gran mercado que significa los Estados Unidos”, el cual “es tan importante para la región y tan importante para Nicaragua”.

El Presidente de Amcham al responder al Presidente de Nicaragua, tras reconocer “las relaciones con el principal inversor que es los Estados Unidos, y nuestro principal mercado”, confesó: “nos da gusto escuchar y poder llevar un mensaje de su parte, que vamos a hacer un trabajo para ampliarlas, para hacerlas crecer; y para traer, igual que el mercado de Estados Unidos, o cualquier otro mercado, para traer mejoría a nuestro Pueblo”.

Un observador imparcial, el representante de la Unión Europea para Nicaragua y Centroamérica, Javier Sandomingo, dijo a El 19 Digital que “La economía nicaragüense va bien, crece, ha habido un record de inversión extranjera… Las cifras (positivas de Nicaragua) hablan siempre más que lo que podamos decir nosotros”.

El diálogo del que habla la Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, Rosario Murillo, “para alcanzar consensos”, es evidente cuando el líder de Amcham confirmó: “Nos sentimos complacidos por haber podido expresar nuestras intranquilidades; por buscar una Agenda Común que nos permita encontrar las soluciones que nos atañen como nicaragüenses. Nos sentimos comprometidos en seguir hacia adelante”.

En la última feria de la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua, que resultó un jonrón con las bases llenas, una organización relativamente nueva, la Asociación Pueblos en Acción Comunitaria (PAC) alcanzó contratos de exportación de malanga, yuca, café y cacao hacia los Estados Unidos. En 2009 apenas exportaba un contenedor semanal, ahora, en temporadas altas, envía ocho contenedores, a razón de uno por día.

Esas son verdades, no aquellas de algunos políticos conservadores que siempre dejan ese sabor perdido de las ficciones anómalas.