La Sala Penal Dos del Tribunal de Apelaciones circunscripción Managua, emitió una sentencia de reducción de pena para los 18 mexicanos procesados en el caso Televisa, a quienes la justicia había condenado a más de 30 años de cárcel.

Según la resolución número 263-2013, el TAM dio ha lugar parcialmente a un recurso de apelación interpuesto por los abogados defensores, ordenando reducir las penas de 20 a 17 años de prisión por el delito de transporte internacional de drogas a 16 de los 18 procesados, mientras que a los cabecillas del grupo Raquel Alatorre y Juan Luis Torres, la pena por ese mismo delito les fue reducida de 20 a 18 años de prisión.

En su resolución el tribunal confirma el mismo número de años de cárcel para todos los procesados en relación de los delitos de crimen organizado (7 años) y lavado de dinero (7 años) por los que fueron acusados.

Asimismo ordena que las penas sean cumplidas de manera simultánea y no sucesiva, como estipulaba la sentencia original, eso indica que la pena máxima para los acusados será la de mayor número de años, en este caso de 17 y 18 años respectivamente.

Según la sentencia del TAM, en cuanto a la reducción de la pena de 20 años de prisión por transporte internacional de drogas, esa disminución se consideró conforme la inexistencia de agravantes genéricas de responsabilidad penal para ese delito.

El tribunal de apelaciones desestimó otros motivos de agravios que fueron presentados por los abogados de los imputados para lograr una mayor reducción de las penas.

Roberto Larios, vocero del Poder Judicial, quien dio lectura a la sentencia explicó que la misma ya les fue notificada a todas las partes, con lo que se cumple el requisito de Ley.

Larios consideró que la reducción de la pena para los procesados del caso televisa, no significa un debilitamiento de la justicia. “Creo que esta sentencia fortalece y robustece la eficacia del sistema judicial nicaragüense… lo que se está haciendo es aplicar las reglas del debido proceso”, afirmó Larios, agregando que “el sistema de justicia nicaragüense no se ensaña en los procesados, les respeta sus derechos y garantías”.