Los talleres artesanales de piñatas se han proliferado en los barrios Managua. Son decenas las familias que se han sumado a esta importante fuente de trabajo, cuyo auge se lo atribuyen a la mayor generación de oportunidades que ha venido garantizando el Gobierno Sandinista en los últimos años de su gestión.

Odett Cabreras, quien desde hace unos cinco años se dedica a esta digna labor, explicó que su negocio inició en el seno de la misma familia, quienes emigraron desde Guatemala y se radicaron en Nicaragua porque les gustó mucho este país.

La joven sostuvo que desde el 2007, cuando el Presidente Daniel Ortega asumió este gobierno, se les ha venido dando la oportunidad para proveer de piñatas a la Promotoría Solidaria, cuyo movimiento luego se encarga de distribuirlas en época de Navidad y las tradicionales purísimas.

“Hacemos más de 5 mil piñatas cada año, que luego se distribuyen en los diferentes barrios para garantizar la recreación y la felicidad de los niños y niñas; es un trabajo que ha venido creciendo cada vez más, y nos sentimos realmente orgullosos y agradecidos de poder trabajar en esto”, expresó.

Cabreras indicó que con el tiempo han logrado evolucionar las diferentes técnicas de fabricación; explicó que se ha superado ya el tipo de piñatas que eran de tipo ‘olla de barro’, la cual al quebrarse, ponía en riesgo la vida las personas.

“Estas piñatas eran muy pesadas, la gente salía golpeada. Pero ahora estamos logrando fabricar la piñata de alambre y papel reciclado, la cual es más liviana y cuando se rompe no afecta a nadie, además que es más flexible y con este material se pueden hacer figuras de todo tipo”; explicó.

El pequeño negocio de esta familia está ubicado del Colegio Cristo Rey, 200 metros al lago. Los trabajadores explicaron que se pueden cotizar piñatas tipo mexicanas de hasta 120 córdobas, hasta las más lujosas como ‘Blanca Nieves y los siete enanos’ por 1 mil córdobas.

La popular Mercedes Ondoy, habitante del Barrio Francisco Meza, aseguró que desde que el Gobierno Sandinista le ha dado la oportunidad de fabricar más piñatas, son muchas las familias que se han venido sumando a la elaboración de este producto.

“Nosotros ya llevamos más de cinco años proveyendo de piñatas a nuestro Gobierno, quien luego las distribuye en los barrios más pobres de Managua; nosotros le damos empleo a unas 25 personas del mismo barrio. Esto es una gran ayuda, es un éxito para toda la gente pobre que necesita trabajar”, destacó.

Ondoy, quien además de tener una fábrica de piñatas en su propia casa tiene un negocio ubicado en el Mercado Oriental, solicitó al Presidente de la República, Comandante Daniel Ortega y a la compañera Rosario Murillo la continuidad de este tipo de programas sociales de apoyo, mediante el cual han logrado desarrollarse localmente.

“Esperamos que sigan generando estas fuentes de empleos que son muy importantes para nosotros. Gracias a este tipo de trabajos es que he podido salir adelante con mi tallercito de piñatas en el Mercado Oriental, donde también vendo piñatas tipo Barney, Winnie the Pooh, Kity, El pato Donald, Sirenas, y de todas las figuras que pida el cliente por encargo”, refirió.

José Antonio Valverde, sostuvo que este proyecto, además de generar empleos a las familias, también genera felicidad a los niños y niñas del país, “porque son estas mismas piñatas las que llevan hasta los barrios y son parte de la diversión de las familias cuando se dan inauguraciones de las casas solidarias”.

Valverde indicó que la proliferación de la fabricación de estas piñatas en Managua se ha dado sobre todo porque las oportunidades se han multiplicado. Además destacó que “es un gran proyecto solidario” que viene a fortalecer las pequeñas economías de las familias nicaragüenses.