Socialmente hablando estamos sufriendo de un problema que sin lugar a dudas es hasta más pandémico que el propio Covid-19. Tan serio es que las más altas autoridades del país, así lo anunció la vicepresidenta Rosario Murillo, decidieron ir a fondo, y con todo el rigor y peso de la ley, para frenar la creciente accidentalidad vial, disparada a más no poder a pesar de los esfuerzos que se hacen, que no son pocos, por disminuirla a su máxima expresión.

La Comisionada General Vilma Reyes, Jefa de la División de Tránsito de la Policía Nacional, invitada por Detalles del Momento, nos actualizó en frío la realidad del problema, observado del primero de enero al 27 de noviembre de este 2022, es decir pan salido del horno, en caliente, pero abultado por la mala levadura de la irresponsabilidad de conductores, generalmente motocicletudos, que claro son toda una amenaza.

• Las cifras más críticas sobre el tema que nos ocupa dicen que en lo que va del año tenemos 43,153 Accidentes en general, 1,927 más con relación al año 2021.

En 2,786 accidentes hubo víctimas apenas 15 menos que el año pasado.

• Se cuentan 2,833 lesionados, 153 menos con relación al último año.

• Se contabilizan 863 fallecidos, 58 más que el 2021.

• El 54.9% de muertos ocurrieron entre viernes, sábado y domingo y el 61.8% en horarios de las 05 de la tarde a las 04 de la mañana, el 74.3% de ellos en carreteras.

• De las víctimas fallecidas: el 51.6% eran conductores, el 23.4% pasajeros, el 25.0% peatones, el 51.3% de los muertos oscilan entre los 21 a los 40 años. Del total de fallecidos solo 4 eran mujeres.

• El 98.0% de fallecidos se concentran en 108 municipios.

• De los fallecidos 216 eran peatones fallecidos, 4 más que el año anterior.

• En el 51.1% de fallecidos en el país están involucradas las motocicletas; 73.1% son conductores, 58.8% de fallecidos por este medio ocurren en fin de semana, 71.7% en carreteras.

• Las principales causas en fallecidos son Invasión de carril, Giros Indebidos, Imprudencia peatonal, no guardar la distancia y exceso de velocidad.

• *Principales tipos de accidentes se dan por; colisión entre vehículos, atropello de peatones y con objeto fijo.

• El promedio diario de accidentes es de: 130.8.

• Promedio de tiempo de llegada a los accidentes: 19 minutos en Managua, en los Departamento 2 horas en dependencia de la lejanía.

• Promedio de tiempo de entrega de resolución: 1 hora, 24 minutos

• Han sido multados en todo este año 447,102 conductores.

• La cantidad de licencias suspendidas por embriaguez, manejo temerario y exceso de velocidad es de 8,646.

Es realmente preocupante lo actualizado por la Jefa de Transito Nacional y convencidamente pienso que hay temas que no pueden seguir tratándose con guantes de seda sino que hay que aplicar mano dura porque cuando hay un muerto de por medio hay seguramente una cabeza de familia que dejó a la esposa en estado de viudez y a los hijos en la orfandad, cuando hay de por medio un lesionado y este va a un hospital público la carga le cae al estado porque como la salud es gratuita hay que atender al herido que se la buscó por andar de borracho o manejar irresponsablemente y lo mismo aplica para para quienes también son víctimas letales de esos asesinos que tras un volante acabaron con la vida de alguien o lo dejaron inválido para el resto de su triste existencia.

Pero además este no es solo un asunto de muertos y lesionados sino de destrucción al bien privado y al bien público y así nos encontramos que un borracho por andar un seguro chanfaina, que ni siquiera lo cubre a él, te destruye un vehículo, nuevo o usado, pero quizá irrecuperable para quien con tanto sacrificio lo compro y de la misma manera esos borrachos o conductores irresponsables, se te meten como misil en una casa, se estrellan contra un poste y lo derriban trayéndose transformadores que cuestan un ojo de la cara y te dejan por horas a muchos barrios o residenciales sin luz sin que tengan la menor idea de lo que cuesta reparar el daño causado.

Uno de los muchos datos que me llamó poderosamente la atención es el siguiente: “El 54.9% de muertos ocurrieron entre viernes, sábado y domingo y el 61.8% de estos muertos en horarios de las 05 de la tarde a las 04 de la mañana y el 74.3% de ellos en carreteras y no es necesario tener olfato de perro para determinar que todos esos porcentajes tienen olor a guaro que es en realidad la causa del mal causado alrededor del tema.

Si el crimen se persigue y sostenemos que no hay ninguna diferencia entre matar a alguien de un balazo o con cualquier medio motorizado conducido bajo los efectos del licor o de cualquier estupefaciente, entonces me pregunto que detiene a la autoridad, en este caso a la Policía, ir a esas cantinas o emboscar en las salidas de esas cantinas a todos esos borrachos que en las afueras del bar parquean sus motos, muchas de ellas indocumentadas, a las que de arrastras se montan en estados deplorables porque tampoco el dueño de la cantina, para no dejar de ganar, fue capaz de decirle al piruca ya no más, estas borracho, te estas cayendo, no puedes manejar.

Otro problema dentro del problema, que recurrentemente es denunciado en los medios de comunicación, por los resultados letales que genera, es la irresponsabilidad de dueños de buses urbanos e inter urbanos, de poner a imberbes, chateles, a conducir unidades de buses atestadas de gentes que son transportadas como ganado en unidades de buses o camiones en mal estado que terminan en el fondo de un abismo y situaciones así son más que repetitivas.

Yo creo que el rigor de las medidas a tomar por parte de las autoridades, en un plan más integral próximo a darse a conocer, es que el responsable de todo accidente dónde de por medio exista alcohol, droga, falta de documentación, actitud temeraria, falta de protección u otros que concluyan en negligencia debe proyectarse como si la consecuencia fuese la “muerte civil” porque no hay razón, no hay nada que justifique o deba ablandarnos el corazón para sentir piedad contra alguien que no la merece.

Está bien, muy bien, que el plan integral en terminales de buses conlleve a la aplicación de pruebas de alcoholemia a conductores, inspecciones mecánicas a unidades de transporte público y control de documentación.

Está bien que el plan de sensibilización para la prevención de accidentes nos use a nosotros, los medios de comunicación para crear conciencia sobre este tema a fin de advertir sobre lo duro que viene contra los conductores irresponsables, contra esos bolos asesinos y esos hijos de papi y mami que no tienen idea del valor de la vida.

Todo eso está bien, pero lo más importante es que el resultado de todo el plan se sostenga, que no bajemos la guardia, que no permitamos que el borracho diga que porque no hay agentes del orden en las calles o las carreteras entonces le pueden meter gas al acelerador porque un día las víctimas podríamos ser nosotros o también los victimarios si no asumimos que este no es solo un asunto del gobierno, de la Policía o de otras instituciones del estado, sino que es también nuestra responsabilidad.

Las estadísticas frías de la accidentalidad vial de este año nos dicen que ya superamos en muchos aspectos negativos a las del 2021 y se nos revelan en blanco y negro, tal cual son, a las puertas de navidad, cuando todos vamos de vacaciones, cuando nuestra capacidad de movilización se multiplica en una temporada dónde el licor es “pan de mesa”. Tengamos cuidado, pensemos en los seres amados que dependen de nosotros, seamos televidentes, no noticias.

QUE DIOS BENDIGA A NICARAGUA.