Las autoridades del Municipio de Masaya y miembros de las comunidades culturales y religiosas de esa ciudad, rindieron un merecido homenaje a Su Eminencia Reverendísima Cardenal Miguel Obando y Bravo, en ocasión de celebrarse este domingo su onomástico en honor a San Miguel Arcángel.

Durante una alegre ceremonia, el Alcalde de Masaya, Orlando Noguera, entregó a Su Eminencia las llaves de la ciudad y lo condecoró con la Orden San Juan Bosco “Padre y Maestro de la Juventud”, reconocimientos que fueron recibidos con altísimo honor por el Cardenal Miguel.

Además las comunidades indígenas, cristianas y asociaciones de diversos sectores, entregaron presentes al Cardenal de la Paz y la Reconciliación.

El alcalde de Masaya, Orlando Noguera, resaltó que Su Eminencia ha jugado un papel importante en la historia de Nicaragua. Además destacó la formación salesiana del Cardenal y sus conocimientos en diferentes ramas del saber científico y teológico.

Noguera recordó que el Cardenal Miguel participó como mediador en diferentes momentos de la historia del país, como en la toma del Palacio Nacional o en el asalto a la casa de Chema Castillo, “evitando mayor derramamiento de sangre entre los nicaragüenses”.

También mencionó otros capítulos de la vida del Cardenal como el acompañamiento a las familias que sufrieron en el terremoto de 1972.

El edil expresó que el pueblo de Masaya se siente complacido en reconocer todos los esfuerzos del Cardenal Miguel por la paz, la unidad y la reconciliación de las familias nicaragüense.

“Hoy vamos a entregarle, no sólo las llaves de nuestra ciudad, sino el corazón de todas y todos los masayas que mucho lo respetamos, lo admiramos y lo queremos”, afirmó Noguera.

Por su parte el Cardenal agradeció a las autoridades de Masaya, y a las comunidades cristianas e indígenas por los reconocimientos que le fueron entregados.

“Es un honor aceptar las llaves de la ciudad de las flores, tengo recuerdos muy grandes de Masaya durante el tiempo que fui Arzobispo. Los masayas son gente entusiasta, alegre, devota, se han caracterizado a lo largo de nuestra historia por ser un pueblo de gente decidida, pero a la vez amable y solidaria”, expresó.

“Como salesiano me siento honrado que me distingan esta mañana con la Orden de San Juan Bosco, el Papa Pillo XI quien conoció personalmente a San Juan Bosco y lo canonizó en el año 1921, lo describía como uno de los hombres que más a trabajado en el mundo, añadiendo que era el que más ha amado a los niños y a los jóvenes”, añadió.

“Yo como hijo de Don Bosco creo firmemente en la juventud, en su potencial, su vigor, su alegría, en su entusiasmo, el futuro de nuestra patria esta en las manos de nuestra juventud, es deber de todos nosotros de guiarlos, de apoyarlos y de fomentar los verdaderos valores que puede tener un joven cristiano”, indicó el Cardenal Miguel.

En nombre de la comunidad salesiana, el padre Carlos de Jesús García, canónigo de la diócesis de León, transmitió sus saludos y felicitaciones al Cardenal Miguel.

García comentó que ellos estudiaron juntos en el Seminario de Granada, donde también jugaron numerosos partidos de beisbol.

“Yo era cátcher y el era un pitcher que sabía todas las mañas del pitcheo, tiraba la de afuera, la de adentro, pero sobre todo tiraba una bola recta, que al cátcher que era yo le inflamaba las manos, y a los bateadores los ponchaba. Además por los jonrones de él, que sacaba la pelota afuera de la tapia del colegio, anotamos muchas carreras, él era un pitcher estrella y un bateador insigne”, recordó el padre García.