Con una inversión superior a los C$1.3 millones, la Alcaldía de Managua inauguró la obra de mejoramiento vial de 1,406 metros cuadrados de calles en el barrio Jonathan González en el Distrito I de la capital.

La obra consistió en el revestimiento de concreto hidráulico MR-36 con bordillos integrados y con una base de material mixto de 50% hormigón y 50% material selecto para reducir la vulnerabilidad de las familias de este barrio y crear el acceso vehicular y peatonal de la zona.

“Por aquí no se podía transitar, tenemos una iglesia, tenemos niños que iban a clases y se iban en los hoyos, es más a veces había emergencias, no podían entrar ambulancias, un taxi, los camiones repartidores que van a las pulperías, nada se podía hacer pero con estas calles gracias a Dios que nos da la sabiduría y fortaleza de seguir trabajando más y vamos a seguir celebrando con nuestro pueblo estos proyectos de restitución de derechos”, expresó la secretaria del Concejo Municipal de Managua, compañera Reina Rueda Alvarado.

Blanca López afirmó sentirse satisfecha por el proyecto que les ha entregado la comuna capitalina y con el cual se están mejorando las condiciones de las calles de los barrios y comunidades más pobres, garantizando calles en perfectas condiciones para la libre circulación de todos los habitantes, principalmente de los niños que tienen que trasladarse a sus centros de estudio y que ya no correrán el riesgo de enlodarse o empolvarse sus zapatos.

“Es algo que nunca se había obtenido aquí, yo me siento tranquilo y orgulloso de tener una calle completamente nueva y de concreto, que sabemos que nos durará muchos años”, dijo Javier Tercero.

Oscar Montoya afirmó que esta obra le brindará tranquilidad a los pobladores del Jonathan González, porque ya no tendrán que sufrir cada ocasión que llueva porque no se volverán a formar los grandes charcos de lodo que les impedían movilizarse incluso dentro del mismo barrio.

“Para mí y mis vecinos esta calles muy provechosa porque está desapareciendo esos efectos que nos perjudicaban mucho en cada ocasión que llovía y durante todo el año, porque no había condiciones para el paso de vehículos y a mí como dueña de pulpería me afectaba mucho porque los camiones no venían a dejarme los productos que vendo, pero ahora no hay ningún inconveniente y entran los camiones con facilidad”, manifestó Karla Morales.