A pesar de que el pollo constituye uno de los principales productos de la dieta de los nicaragüenses, este ultimo incremento, sumado al del mes de enero, es rechazado no solo por los comerciantes sino también por las familias nicaragüenses que diariamente llegan a los mercados a aprovisionarse de este producto.

De acuerdo a la comerciante Ana Argüello, el medio pollo pasó de 26 a 27 córdobas la libra, mientras que el menudo y la chincaca tuvieron un incremento de dos córdobas, pasando a costar ahora 9 y 17 córdobas la libra, respectivamente.

“La población está al sentir porque piensa que las empresas avícolas le han dado un golpe bajo debido al incremento que presentaron en la mera Semana Santa. Un incremento de hasta dos córdobas”, afirmó Argüello, quien refirió que desde ese mismo día empezaron a bajarse las ventas del producto.

Juan Caldera, presidente de la Cooperativa de Consumo Solidario, calificó de “insensato” el alza de precios, ya que en reuniones con el Gobierno y las empresas avícolas ha quedado claro que no es necesario un incremento de este tipo, el cual a lo largo del año ya suma el 10%.

“Nosotros lo que hemos visto es que hay un déficit de producción que está recayendo en un desabastecimiento parcial diría yo de unos 10 millones de libras al año”, destacó Caldera, para quien es necesario que el Gobierno continúe velando por “el sano abastecimiento y los precios justos a favor del pueblo nicaragüense”.

“Si aquí falta pollo en Nicaragua debe autorizarse más y mejores importaciones de cualquier parte del mundo”, señaló.

Recientemente el gobierno autorizó la importación de 1 mil 900 toneladas de pollo americano en todo el año, el cual es comercializado en los mercados a 20 córdobas la libra.  Sin embargo para Caldera esto no es suficiente ya que cada importación que se hace es absorbida en apenas uno o dos días.

Los compradores también se mostraron resentidos con este incremento.

“Ya con este incremento uno va a tener que empezar a comprar meno. El salario no da para más. Si antes se comía carne tres veces a la semana ahora vamos a tener que comer uno o dos. Las cosas están bien caras”, aseguró la compradora Linda María Rivera.