Un gran momento de fe y fervor religioso vivieron los masayas este viernes cuando la bella imagen de San Jerónimo, el doctor de los pobres, bajó de su altar mayor hasta la bella carroza para realizar una amplia peregrinación por las principales calles de la ciudad.

¡Que viva Tata Chombo!; ¡que viva el doctor que cura sin medicina!; ¡Que viva el doctor que todo lo puede!, estos eran los gritos de amor y fe que emitía el pueblo de Masaya al ver bajar de su peaña al santo patrono cerca de las 2:15 de la tarde de este 20 de septiembre.

En las afueras de la Iglesia San Jerónimo esperaban pacientes otros cientos de tradicionalistas, unos lanzando cohetes, otros bailando el Toro Venado del Pueblo; los chicheros ejecutando las más alegres y populares composiciones, y muchas familias regalando fresco de chicha, café o rosquillas de maíz.

Mientras San Jerónimo fue recibido por las autoridades de la Alcaldía del Poder Ciudadano de Masaya y la cofradía, custodia de la imagen, cientos de fieles participaron en la limpieza de la imagen, con sus pequeños algodones y perfumes.

“Es una forma de devoción que nosotros le tenemos a nuestro Chombito, quien es que ha velado para que el pueblo de Masaya, por nuestra salud, por nuestros milagros; a mí particularmente me curó de asma, estaba muy enferma, entonces le pedí a nuestro santo patrono, y me curó”; expresó Gloria Picón.

Durante la santa bajada de la imagen de San Jerónimo estuvo Monseñor Miguel Mántica, quien ha acompañado en el inicio de estas fiestas, e instó al pueblo de Masaya a incorporar dentro de estas actividades religiosas la misa eucarística, la cual representa un momento cumbre de la evangelización.

“Me ha parecido hermoso el mensaje eucarístico, porque sí es muy importante que poco a poco el mismo pueblo vaya alimentando su propia fe, y yo creo que la misa es la expresión más hermosa en la que podemos alimentar nuestro espíritu y encontrarnos con nuestro San Jerónimo”, señaló Ana Ruth Pérez.

Al salir la imagen de la iglesia, fueron cientos de feligreses los que la saludaron agitando sus pañuelos; el cuerpo de la cofradía y la mayordomía acuerpó la bella imagen, y la cargó hasta llevarla a las manos del pueblo de Masaya, que cargó la carroza por las calles principales de la ciudad.

“Los milagros que ha hecho San Jerónimo por el pueblo de Masaya y sus alrededores son grandes, son muchas las curaciones, es grande el progreso que ha traído a la ciudad, a sus familias. Tata Chombo es una imagen divina que nos acerca a nuestro creador, y la devoción que tenemos hacia él es infinita”, manifestó Carlos Obando, quien ya tiene más de 15 años de seguir estas tradiciones.

Las fiestas religiosas de San Jerónimo han sido acompañadas por el Concejo de Ancianos, la India Bonita, la novia de las fiestas patronales y miles de familias católicas, quienes durante casi todo el año recuerdan al doctor de los pobres, quien además fue traductor de la biblia al latín, y se dedicó a la reflexión plena y los estudios religiosos.