El torneo, de acuerdo a su papá, Marlon Hernández, se desarrolló del 30 de marzo al primero de abril, y en este participaron países como México, Costa Rica, Panamá, El Salvador y Honduras.

Para el viaje, el pequeño Hansell contó con el apoyo del Presidente de la República, comandante Daniel Ortega Saavedra. Esto fue fundamental, de acuerdo a su papá, ya que se sintieron con un respaldo que nunca antes lo habían tenido.

“Gracias infinitas le doy al Presidente Daniel y a su esposa. El Presidente tiene un gran corazón y eternamente le voy a estar agradecido. Debido a él mi hijo trajo una victoria más para nuestro país”, afirmó Hernández.

Igual se refirió la mamá de Hansell, Marcela Guadamúz. “Hasta ahorita solo hemos contado con el apoyo de nuestro Presidente. El está apoyando la juventud, está apoyando a la niñez. Mi hijo es una semilla que va a germinar y va a dar orgullo a Nicaragua”, destacó.

Hansell empezó a practicar esta disciplina deportiva cuando tenía apenas 5 años. Su papá asegura que lo motivaron a ello las películas de Bruce Lee y Jakie Chan. Las películas de acción y ni los muñequitos le llamaban la atención”, señaló Hernández.

No obstante, la vida de Hansell no solo son las artes marciales, sino también el estudio.

Actualmente estudia cuarto grado y sus padres tratan de vigilar “que el equilibre su tiempo” entre la escuela y el centro de entrenamiento.

“Nosotros tratamos que él sea bueno tanto en Taekwondo como en su escuela. Estos son los valores que el taekwondo inculca: ser bueno en todo”, afirmó Guadamúz.

Hansell parece ser a simple vista un niño normal, pero todo es que le mencionen las artes marciales para que sus ojos se iluminen y demuestre su pación por este deporte.

“Me siento alegre por ganar y competir. Ya van cuatro veces en que compito (a nivel internacional) y en todos los eventos he ganado”, señaló Hansell.