Enmarcada dentro de la Jornada Mundial por la liberación de los Cinco héroes cubanos, en la Iglesia La Merced del barrio Miguel Larreynaga, se celebró un oficio religioso para pedir el cese del injusto encarcelamiento de estos compañeros que desde el 12 de septiembre de 1998 permanecen cautivos por la “justicia” norteamericana.

Al acto litúrgico brindado por el padre Antonio Castro, llegó el embajador de Cuba Eduardo Martínez Borbonet, médicos y educadores de las brigadas cubanas que brindan asistencia en Nicaragua, familias que residen en el barrio Larreynaga, el diputado del Parlacen Daniel Ortega Reyes y el reverendo Sixto Ulloa.

El padre Castro durante su homilía leyó fragmentos del libro “La Tormenta Perfecta” que reseña una serie de prejuicios que hicieron que el juicio contra los héroes Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero, Fernando González y René González, se realizará en total desventaja en la ciudad de Miami, Florida, comunidad que alberga a más de medio millón de exiliados cubanos, con una larga historia de hostilidad hacia el Gobierno cubano

Expresó que el llamado de libertad para estos hermanos cubanos debe ser escuchado por las autoridades norteamericanas, por el pueblo de esa nación, a fin que estos patriotas cubanos puedan regresar a Cuba.

Llamado tiene que llegar al pueblo norteamericano

“A pesar que René está libre en Cuba no podemos y el mismo lo siente, no puede decir que está libre mientras sus compañeros permanezcan todavía privados de libertad. Vamos a pedirle a Dios que después de estar 15 años en prisión, sean liberados”, dijo el padre Castro.

También aprovechó la homilía para pedir por la Paz en Siria, llamando a que las diferencias se resuelvan a través del dialogo de los líderes del mundo, para que no se siga derramando sangre en esa zona del medio oriente.

“No dejamos la oración por Siria, ya el Papa Francisco nos pidió a nivel mundial orar, pedir mucho a Dios, la oración decía San Agustín es el lado débil de Dios, el lado fuerte del hombre, entonces unámonos en esa fuerza de la oración para pedir a Dios por este pueblo hermano de Siria, que cese la guerra, que cese la intervención porque afectaría realmente a Siria, al Medio Oriente y al mundo entero”, exclamó el sacerdote.

El embajador cubano agradeció al pueblo nicaragüense por haberse sumado a ese clamor, a ese llamado exigiendo la libertad de estos compañeros, cuyo único delito ha sido defender la Revolución Cubana sin hacer daño a Estados Unidos, ni al pueblo norteamericano.

“Ha sido una jornada muy bella y queremos expresar el agradecimiento de mi pueblo, de mi gobierno a toda lo solidaridad del pueblo nicaragüense, del comandante Presidente Daniel Ortega, de la compañera Rosario Murillo, que ha sido muy solidaria”, destacó Martínez Borbonet.

Indicó que la jornada de solidaridad fue muy exitosa a nivel mundial y particularmente en Nicaragua, por lo que prometió que una vez que sus cinco héroes cubanos estén en libertad, vendrán al país a dar sus infinitas gracias.

“La campaña ha prendido, ha tenido mucho, es una campaña bonita porque apela a lo mejor del ser humano, no estamos dando un mensaje revanchista ni de odio, estamos lanzando un mensaje, incluso al pueblo norteamericano, de amor, de esperanza”, mencionó el diplomático cubano.

Propuesta para que Parlacen condene actitud norteamericana

El reverendo y diputado por el Parlamento Centroamericano Daniel Ortega Reyes, mencionó a los asistentes que en los próximos días introducirá una propuesta dentro del seno de ese órgano legislativo, para emitir una declaratoria de condena por el injusto encarcelamiento que sufren los cinco héroes cubanos.

“Es un deber de hermanos, es un deber solidario defender esta causa, hay cinco compañeros revolucionarios presos, condenados por el imperio, simplemente porque son revolucionarios cubanos (…) en esta jornada mundial nos solidarizamos para que este clamor mundial rompa las mentiras del imperio y que un día muy cercano los podamos ver libres”, apuntaló Ortega Reyes.

En Nicaragua se realizaron diversas actividades de solidaridad con la jornada mundial por la liberación de estos compañeros cubanos. la bandera de Cuba y Nicaragua permanecieron hermanadas durante el acto litúrgico.