Jóvenes, no permitamos que la Llama de la Paz y la Unidad, que representa esta antorcha, se apague. Luchemos hoy juntos, luchen con ese vigor que tiene hoy la juventud, por una Paz auténtica, que sólo puede conseguirse a través de la Solidaridad, el Amor, el Trabajo, la Justicia, la Igualdad, el Desarrollo, y sobre todo, y por encima de todo, con la presencia de Dios.

Estas fueron las palabras de Su Eminencia Reverendísima, Cardenal Miguel Obando y Bravo, Presidente de la Comisión de Reconciliación, Paz y Justicia, al acompañar a los estudiantes nicaragüense en el recibimiento de la Antorcha Centroamericana de la Libertad y la Justicia.

Su Eminencia dio un mensaje positivo a toda la juventud nicaragüense, a quien instó a siempre luchar por la Paz, un compromiso que quedó ratificado al recibir la Antorcha que une a los pueblos centroamericanos.

“Jóvenes, aprovechen su juventud, que como decía nuestro gran poeta Rubén Darío, ‘la juventud se va para no volver’. Y reciban hoy la Antorcha Centroamericana de la Paz y la Libertad, que nos recuerda que somos una sola patria, una Patria Grande que debe luchar por mantener su vida, luchar por Vivir en Paz, como verdaderos hermanos centroamericanos”, instó.

El Cardenal de la Paz, en sus palabras ofrecidas ante miles de estudiantes nicaragüenses en la Plaza de la Revolución, en el 192 Aniversario de la Independencia de Centroamérica, recordó algunos fragmentos del poema ‘Retorno’, del Príncipe de las Letras Castellanas, Rubén Darío, cuya lírica de profundo sentimiento nacionalista, recuerda a Nicaragua:

Pueblo vibrante, fuerte, apasionado, altivo;
pueblo que tiene la conciencia de ser vivo,
y que reuniendo sus energías en haz
portentoso, a la Patria vigoroso demuestra
que puede bravamente presentar en su diestra
el acero de guerra o el olivo de paz.

(…)

Si pequeña es la Patria, uno grande la sueña.
Mis ilusiones, y mis deseos, y mis
esperanzas, me dicen que no hay patria pequeña.
Y León es hoy a mí como Roma o París.

Su Eminencia expresó la alegría que sintió al ver a tanta juventud reunida en la Plaza de la Revolución, y extendió sus felicitaciones al Gobierno Sandinista que preside el Comandante Daniel Ortega Saavedra y a la compañera Rosario Murillo, “porque se han preocupado para que nuestra juventud sea protagonista del cambio y el desarrollo de nuestro país”.

“Vemos a los jóvenes trabajando hombro a hombro con familias, los niños y niñas en las comunidades. La juventud es protagonista de las jornadas de limpieza, alfabetización, salud, diversión; es una juventud activa y consciente de que el presente es de ellos y que son ellos los que tienen en sus manos el futuro de nuestra querida Nicaragua”, destacó el Cardenal Miguel.

Su Eminencia Reverendísima indicó que ya todos los nicaragüenses sabemos que la educación es el motor principal de desarrollo de la Nación, “y es por esto que es digno de reconocimiento la preocupación genuina que ha tenido este Gobierno por la educación y la formación de la niñez y la juventud nicaragüense”, enfatizó.

También subrayó que “en estos últimos años hemos sido testigos cómo el Gobierno se ha dado a la tarea de construir muchas escuelas que estaban destruidas, y ha construido otras tantas para que nuestros niños, niñas y jóvenes, puedan asistir a escuelas dignas y sientan el deseo de estudiar y prepararse para poder servir mejor a la Patria”.

El Cardenal Miguel expresó sus mejores deseos para “que Dios bendiga a nuestros niños, niñas, jóvenes, y a nuestras familias nicaragüenses y centroamericanas. Que Dios bendiga a nuestra querida Nicaragua, y que María Santísima nos proteja a todos con su manto maternal”.