Pobladores del barrio 30 de Mayo, en el distrito V de Managua, vivirán más seguros durante el invierno, gracias a la construcción de un drenaje pluvial que permitirá que las aguas de lluvia pasen directamente al cauce cercano y no se queden estancadas en las calles del barrio.

Durante la inauguración de las obras de mejoramiento del drenaje pluvial, las familias fueron acompañadas por el Vicealcalde de Managua, quien explicó que el proyecto tuvo un costo superior a los 5 millones de córdobas.

“Estas son obras que benefician a la población de este sector, específicamente a las familias del barrio Eduardo Contreras y del Barrio 30 de mayo. Estamos hablando de tres cuadras que se veían afectadas cada vez que llovía. A lo largo de dos meses se construyeron rampas adoquinadas, parrillas, gaviones forrados a la orilla del cauce y se instaló tubería para que el agua no corra por la calle y los andenes, sino que pase por las tuberías y desemboque en el cauce”, expresó Armas.

El Vicealcalde, exhortó a la población a mantener limpias las calles para que los desechos no obstruyan el flujo del agua hacia el drenaje. De esa manera, dijo, se contribuye a que se eviten inundaciones y desastres como los que se han presentado en años anteriores.

Recordó que con el drenaje se eliminarán las charcas y por lo tanto los niños y las familias tendrán cada vez menos afectaciones a su salud. Por otro lado valoró que el acceso peatonal o vehicular al barrio también será más fácil.

Armas indicó que las obras ejecutadas por la municipalidad hacen protagonistas a unas 6 mil 500 familias de la zona.

Por su parte los pobladores expresaron su satisfacción con la obra de ingeniería que les mejora su calidad de vida.

“Me parece que está muy bueno, ya era hora que hicieran ese drenaje, porque aquí era horrible, pasaban las corrientes de agua de lluvia y se hacían grandes charcos, pero ahora está más bonito y hay más seguridad”, indicó Silvia Hernández.

“Esta buena esta obra, antes se me metía toda el agua de lluvia, la calle permanecía inundada. Ni dormíamos porque se nos metía el agua de la calle cada vez que llovía”, comentó Miriam López.

“Aquí se nos inundaban las casas cada vez que llovía. Ahora con eso nos sentimos seguras, podemos dormir tranquilas, por eso nos sentimos alegres y contentos”, expreso Jessica Madriz.