Un anónimo comprador gastó US$ 860.000 en adquirir el famoso Lotus Esprit. No se trata de un auto cualquiera, es el auto que usó James Bond en la película "La espía que me amó" en 1977.

El auto tiene la particularidad que solo puede ser usado como submarino y no para circulara por las calles. En película de la saga de Bond, Roger Moore conduce el lujoso auto mientras es perseguido por agentes rusos por una ruta.

En la escena se muestra como, tras caer de un muelle, el auto se convierte en un submarino, aunque en realidad son dos distintos. El auto fue subastado por la casa de subastas RM Auctions.

Pese a la suma, el precio final estuvo por debajo de las expectativas: se esperaba obtener entre un millón y 1.4 millones de dólares.

Esta es la primera vez que el ingenioso vehículo de James Bond se pone a subasta.