Una nueva ofensiva armada del Ejército de Egipto en la región del Sinaí -zona limítrofe con la palestina Franja de Gaza- dejó un saldo de al menos nueve muertos y más de una decena de detenidos, en el marco de una operación militar que busca acabar con “extremistas islámicos” que rechazan el golpe de Estado contra Mohamed Mursi y la autoridad asumida por el Gobierno de facto.

Fuentes militares informaron a agencias internacionales que los ataques se ejecutaron contra presuntos escondites de islamistas en varios lugares del Sinaí, y en ellos participaron efectivos del Ejército apoyados por helicópteros artillados.

La ofensiva comenzó cuatro días atrás y hasta ahora ha dejado, no menos de, 29 personas fallecidas. La operación es considerada por las autoridades de facto como “la mayor en la región en años recientes”, aunque islamistas denuncian que “sólo busca legitimar a un Gobierno ilegal”.

Tras el golpe de estado del pasado 3 de julio, contra el primer presidente egipcio electo en comicios populares, la nación norteafricana se encuentra sumida en una crisis socio-política que ha dejado a su paso miles de muertos, decenas de miles de heridos, autoridades de facto respaldadas por un régimen militar y el silencio del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU).

Alrededor de dos mil efectivos militares participan en la ofensiva en el Sinaí, donde las fuerzas armadas egipcias buscan a cientos de extremistas a quienes consideran responsables de varios ataques en la región.

El ataque más grave se registró el pasado 19 de agosto, cuando un grupo de hombres armados atacó un puesto militar y causo la muerte de 24 soldados.

Desde entonces, el Ejército también comenzó a destruir y bombardear los túneles que contrabandistas utilizan para ingresar productos en la Franja de Gaza, la región palestina sometida a un férreo bloqueo por parte de Israel.

Ante esta situación, el movimiento islamista Hamas, que gobierna la la Franja de Gaza, denunció que la destrucción de túneles paralizó el ingreso a la región costera de productos clave como alimentos y combustible.

Los túneles fueron excavados para aliviar el férreo bloqueo que Israel impuso en la Franja de Gaza en junio de 2007, tras la llegada al poder de Hamas.

Aunque el bloqueo es condenado por toda la comunidad internacional, Estados Unidos ha vetado numerosas resoluciones del Consejo de Seguridad que han pretendido exigir el cese del bloqueo y condenar al Estado sionista israelí.