La comunidad evangélica nicaragüense expresó su respaldo por la postura a favor del Diálogo y la Paz que ha asumido el Presidente Daniel Ortega, al frente del Gobierno de Nicaragua, en el caso del diferendo limítrofe que se vive con Colombia, luego de que La Haya fallara a favor de nuestro país y le restituyera territorio marítimo en el Caribe.

A continuación, la Carta Pastoral del Ministerio Apostolar Centro Cristiano, a la cual representa el Reverendo Augusto César Marenco:

CARTA PASTORAL

CONFLICTO LIMITROFE CON COLOMBIA

¡Oh, si hubieras atendido a mis mandamientos! Fuera entonces tu paz como un rio,
y tu justicia como las ondas del mar.

Isaías 48: 18

En este Mes de Septiembre, en que nuestra Nación celebra el Mes de la Patria, el Mes de la Biblia, una fecha especial en nuestra historia, y que viene a recordarnos el esfuerzo y valentía con que héroes y mártires defendieron la soberanía de nuestra Nación, pero también el esfuerzo y la sabiduría con que hombres sabios y temerosos de Dios, se dispusieron a entregarnos la traducción de la Biblia al Castellano; trayendo así bendición a las Naciones y por ende a nuestra Nación, mediante la predicación.

El día de ayer en nuestra Nación, se conmemoraba el 34 aniversario de Fundación de la Policía Nacional, institución a la cual honramos y bendecimos como ejemplo de esfuerzo y abnegación; fue asombroso ver la información en los diversos medios de prensa internacional, cuando el Presidente de la Hermana Republica de Colombia, declaraba inaplicable para su país el fallo en que la Corte Internacional de Justicia de la Haya, para el mes de Noviembre pasado resolvió de manera Salomónica el conflicto limítrofe que Nicaragua y Colombia habían presentado ante sus instancia.

Con la confianza y la paz del Señor en nuestros corazones, quien sabemos controla los tiempos y da sabiduría a los hombres, a la luz de la Sagrada Escritura, como Ministro de la Palabra del Dios Shalom, el Dios de la Paz y en representación del “Ministerios Apostolar Centro Cristiano”; a través de la presente Carta Pastoral, deseamos manifestar:

Al pueblo de Nicaragua, a depositar nuestra fe y confianza en nuestro Dios, quien es Señor y Protector de nuestra Nación, y quien en su infinita gracia y misericordia, nos ha venido hablado que “es tiempo de restitución para nuestra Nación, tiempo de reverdecer para nuestro pueblo”, lo cual fue confirmado a través de la sentencia dictada por la CIJ de la Haya, quien de una forma sabia y en estricto apego al Derecho Internacional, reconoció a Nicaragua el derecho a su plataforma marítima y el goce de los recursos y beneficios que la provisión divina mediante la naturaleza a otorga a nuestro territorio. Razón por la que hoy traemos a memoria esa promesa Divina:

“El eterno Dios es tu refugio, su eterno poder es tu apoyo..."

(Deut. 33:27)

Reconocemos el espíritu de paz, hermandad y serenidad, que el Gobierno Nicaragüense ha demostrado, y respaldamos el llamado al dialogo y la conversación; que nuestras autoridades han manifestado, como muestra de sensatez y deseo de solventar todo conflicto o roce diplomático que actualmente se vive. Y a como lo dijera nuestro Gran Poeta Rubén Darío: “Pueblo vibrante, fuerte, apasionado, altivo…” pudiendo “demostrar que puede bravamente presentar en su diestra el acero de guerra” hoy elegimos presentar “el olivo de la paz”.

Como Comunidad Evangélica, cada vez estamos más comprometidos a humillarnos delante del Señor de las Naciones, Jesucristo el Señor; clamando por nuestra Nación. Pero a su vez, rechazamos todo lenguaje o cultura de violencia; y demandamos el cumplimiento a la Sentencia emitida el pasado 19 de Noviembre por la Corte Internacional de Justicia, en la que se nos favorece y otorga a nuestra nación mayor cantidad de mar en el Caribe y brinda la posibilidad de extender nuestra plataforma marítima continental. Resolución ante la cual no cabe recurso de revisión o aclaración; por lo cual, todo acuerdo o tratado que llegasen nuestros gobiernos; deberán ser, únicamente con el propósito de garantizar la aplicación de dicha sentencia.

Creemos que debemos dar “más valor a la sabiduría que a las armas de guerra, ya que a un solo error puede causa grandes destrozos” (Eclesiastés 9: 18a). Sin más que agregar, y con el fin de seguir contribuyendo con la Restauración de nuestra Nación.

Dado en la Ciudad de Managua, Nic. A los Diez días del Mes de Septiembre del año Dos Mil Trece.

Rev. Augusto Cesar Marenco
Pastor General y Presidente
Ministerios Apostolar Centro Cristiano