Para el analista internacional y ex diplomático Aldo Díaz Lacayo, los argumentos esgrimidos por el Presidente de Colombia Juan Manuel Santos, son desesperados, pues lo que quiere es ganar tiempo ante el proceso electoral que se avecina en su país y en el cual busca la reelección.

“Es una posición desesperada, él está amenazando para ganar tiempo. Hay que estar que él, no dice que desconoce el fallo, porque la idea que anda en el ambiente es que Santos desconoció el fallo. El presidente Santos lo único que dijo es en dos palabras es: el fallo no es aplicable sino hay un tratado”, valoró Díaz Lacayo.

Lo anterior significa que Santos, a criterio del analista, está aceptando la propuesta que realizó el Presidente de Nicaragua Comandante Daniel Ortega Saavedra durante los actos oficiales del 34 aniversario del Ejército, en donde planteó la posibilidad de crear una comisión binacional que ayude a aplicar la sentencia de la Corte Internacional de Justicia.

“Frente a su propia audiencia interna, considerando que tiene un problema político mayúsculo, sobre todo porque se quiere reelegir, su imagen está en el piso, entonces él acepta la propuesta de realizar un tratado para la aplicación de la sentencia, pero al mismo tiempo amenaza”, reflexionó.

Criticó que Santos este amenazando y al mismo tiempo quiera negociar un tratado “no se puede amenazar y proponer la realización de un tratado”.

Condiciones absurdas

Agregó que en ningún ámbito, ni político, ni jurídico, se negocia con condiciones previas, tal y como lo está haciendo Santos.

“Ninguna de ellas es aceptable, no para Nicaragua, para cualquier persona que reciba una propuesta de tratado con condiciones, no la va aceptar, pero concretamente hablando en el ámbito de la sentencia de la Haya favorables a Nicaragua, las tres condiciones que pone, son absurdas desde el punto de vista de la sentencia y desde el punto de vista del derecho internacional”

Agregó que Santos no puede hacer del archipiélago de San Andrés un estado insular, ya que solamente hay estados continentales e insulares “y San Andrés no puede ser considerado como un estado insular, porque es parte un estado continental”.

Díaz Lacayo asegura que las amenazas vertidas por Santos ante su pueblo, no implican nada “son amenazas que no se pueden llevar a cabo, quedaría el gobierno del presidente Santos en un desprestigio total, sería señalado por la comunidad internacional y por la propia CIJ, esas amenazas hay que tomarlas como una bravuconada”

En tanto Manuel Madriz Fornos, experto en derecho internacional, calificó como “chocante” la posición de Santos, no con Nicaragua, sino con el derecho internacional en su conjunto, porque la sentencia obliga al Estado de Colombia.

“El fallo de la Corte es de ineludible cumplimiento, no puede plantear que un fallo es inaplicable por vos y ante vos, por si y ante sí, no puede plantearse que no se va aceptar el fallo, eso no es aceptable por el derecho internacional, por la comunidad internacional”, alegó Madriz Fornos.

Al igual que Díaz Lacayo, Madriz considera que la alocución de Santos es una bravuconada y duda mucho que Jamaica y Panamá se sumen a la posición colombiana, mientras de Costa Rica “ya sabemos su posición”.

Debe buscar mejores asesores

“No podes agarrar un fallo de la corte y agarrar un crayón y ponerte a escribir encima con una crayola y esto es lo que va a quedar, así es esto y esto es así, vos no podes hacer eso, eso es falta de fortaleza jurídica, de seriedad”, sostuvo.

Mientras Carlos Mario Peña, jurista nacional, también considera la actitud de Santos es desesperada, ya que la verdadera intención es “aumentar su popularidad en Colombia”.

“Son totalmente descabelladas las posiciones del presidente Santos, en vista que la sentencia de la CIJ en el párrafo 17 habla claramente que ningún país puede ir más allá de las 200 millas en las plataformas continentales”.

Considera que la idea de firmar un tratado es buena, siempre y cuando sea para aplicar la sentencia de la Haya. Peña considera que Santos debe rodearse de mejores asesores, ya que está actuando desacertado en el planteamiento con Nicaragua.