El planteamiento oficial expresado por el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, respecto al fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) que restituyó espacios marítimos en el Mar Caribe a Nicaragua, es considerado confuso, contradictorio e insostenible por el experto en derecho internacional, Mauricio Herdocia.

A consideración del destacado jurista nicaragüense, la posición del ejecutivo colombiano tiene una motivación política, pero a su vez contiene un elemento peligroso en tanto que desconoce el fallo de la CIJ y en su lugar trata de reconstruir la muralla de contención de Colombia establecida unilateralmente en 1969 frente a las costas de Nicaragua.

“Esta es una alocución que tiene una profunda motivación política, pero tiene un elemento peligroso y es el argumento relacionado con la posibilidad de extender el mar territorial fijado para los accidentes insulares a una zona contigua de 24 millas. Esto lo que hace en el fondo es tratar de reconstruir la muralla de contención de Colombia establecida en 1969 frente a la Costa de Nicaragua”, explica el doctor Herdocia.

El experto indica que con la posición adoptada por Colombia se da continuidad a la doctrina violatoria del derecho internacional que ejerce ese país, al romper con lo establecido por la CIJ en el punto 4 operativo del fallo, donde se establecieron las líneas geodésicas que conectan los puntos que establecen las fronteras definitivas en el mar entre Nicaragua y Colombia.

“Asistimos a un intento de borrar la sentencia de la CIJ y se trata de un planteamiento confuso, contradictorio e insostenible”, aseguró Herdocia.

“Confuso, porque no existe ningún derecho establecido para los Estados de imponer unilateralmente nuevos límites y nuevas coordenadas a una sentencia ya dictada por una CIJ. Contradictorio, porque por un lado critica a la CIJ injustificadamente, pero por otro lado se reservan el derecho de acudir a la CIJ. Insostenible, porque la idea de ejercer jurisdicción sobre aguas nicaragüenses situadas más allá de las 12 millas, concedidas a Quitasueño y Serrana, constituyen una violación al derecho internacional”, añadió.

Herdocia explicó que Colombia se convierte en un estado depredador del derecho internacional al sostener que se pueden reescribir los fallos de la CIJ e imponer unilateralmente nuevas fronteras a los estados.

“En ese sentido la pretendida ampliación a una zona contigua de las 12 millas, fijadas por la Corte para los accidentes insulares colombianos, constituye un acto de rebeldía y de desacato al derecho internacional y a la sentencia de la CIJ. Eso es tan burdo que va a suscitar el rechazo de la comunidad internacional”, comentó.

Respecto a esa situación, Herdocia recomendó que Nicaragua debe mantener su cautela y prudencia, pero a su vez debe continuar ejerciendo jurisdicción, acciones comerciales, monitoreo, vigilancia y control en esas aguas que fueron restituidas por la CIJ a este país.

Sentencia no afecta relaciones con otros países

Otro de los argumentos expuestos por el ejecutivo colombiano relacionado con supuestas afectaciones de la sentencia de la CIJ a la relación de Colombia con otros países, también fue descartado por el experto en derecho internacional Mauricio Herdocia.

“En el caso de estos otros países la Corte fue muy clara y señaló de una manera muy categórica que los tratados que había suscrito Colombia con Jamaica, con Costa Rica, obligan únicamente a las partes. Esto no afecta la relación Colombia- Nicaragua, ni la relación de Nicaragua con los otros países. Frente a una salvedad de esa calidad hecha por la CIJ es poco lo que se puede ir a hacer ante las Naciones Unidas”, explicó.

“La Corte ha sido muy clara, muy contundente, muy categórica al expresar que esos tratados solo obligan entre las partes y por consiguiente ni Nicaragua puede pretender derechos en relación con ellos, ni estos países pueden pretender derechos en relación con Nicaragua, siendo tratados en los cuales no se ha intervenido. Es decir, la Corte dejó plenamente a salvo los derechos de los otros Estados que tenían tratados con Colombia”, agregó.

No obstante, Herdocia recordó que Colombia ha utilizado esos tratados para apoderarse de las aguas de Nicaragua.

“Son tratados que han sido hechos a espaldas de Nicaragua, aprovechando y dividiéndose aguas que son nicaragüenses y que hoy la CIJ le ha devuelto a nuestro país”, aseguró.

En todo caso, destacó el Jurista, Nicaragua ha hecho una solicitud de ampliación de la plataforma continental ante la Comisión de Límites sobre Plataforma Continental.

“Creo que ahí es donde hay que concentrarse y estoy totalmente seguro que la Comisión de Límites sobre Plataforma Continental va a tomar en cuenta responder el planteamiento de Nicaragua y lo dispuesto por la CIJ sobre eventuales derechos de terceros Estados, incluyendo incluso lo de Colombia, porque (Colombia) ha venido sosteniendo que la pretensión nicaragüense deja su plataforma continental en 100 millas náuticas, limitando la proyección de su territorio”, explicó.

Herdocia manifestó que ese argumento de Colombia es totalmente falso y aseguró que los Estados tienen derecho a 200 millas náuticas como mínimo. “Colombia no nos podía contener en el meridiano 82 a 66.6 millas náuticas cuando en derecho internacional nos daba la posibilidad de un mar, una zona económica exclusiva y una plataforma continental de 200 millas náuticas. Ese argumento con el que pretende asustar a la población colombiana es absolutamente falso”, dijo Herdocia.

Por tal razón, señaló que Nicaragua está pidiendo a la Comisión de Límites sobre Plataforma Continental, que se amplíe la plataforma de Nicaragua más allá de las 200 millas náuticas “porque la nuestra es una de las plataformas más extensa del mundo”.

Colombia atenta contra el derecho internacional y la convivencia pacífica

Finalmente, Herdocia calificó como burda a la posición adoptada por el ejecutivo Colombiano y dijo que cualquier señal de aceptación o complacencia por parte de la comunidad internacional abriría las puertas para la destrucción del derecho internacional.

“Están atentando contra los cimientos del derecho internacional y de la convivencia pacífica entre los estados, porque estas cuestionando una norma fundamental del derecho internacional, como es que las sentencias son de obligatorio e ineludible cumplimiento. Quitar esa norma dentro del derecho internacional es quitar una columna vertebral dentro del edificio de la comunidad internacional. Sostener que se puede reescribir un fallo de la CIJ en materia de delimitación es algo que golpea la conciencia misma de la humanidad”, afirmó el jurista nicaragüense.