LOS 8 EXPRESIDENTES BUSCAN ROMPER
LA UNIDAD DE LOS CENTROAMERICANOS

ESTÁN EQUIVOCADOS

NUESTROS PUEBLOS SE NECESITAN, SOMOS TODOS POBRES Y BUSCAMOS LOS CAMINOS DEL DESARROLLO ECONÓMICO Y SOCIAL

ES IMPRESCINDIBLE EL RESPETO DE LAS DIFERENCIAS

Hace algunos meses el funcionario Antony Blinken apareció por estas tierras ticas para cumplir una misión, la habitual, que para los gringos significa ordenar y exigir y obviamente, para sus serviles obedecer. El plan era obvio, desacreditar al Gobierno de Nicaragua que, por la voluntad de su pueblo, encabezan el Comandante Daniel Ortega y la Compañera Rosario Murillo.

Ahora, por aquí el pleito se resume en la oposición mancomunada de 8 expresidente de Costa Rica, que se han constituido en un frente anti nicaragüense. No importa cuál sea el motivo de su oposición pero siempre, como monos amaestrados gritan y patalean para llamar la atención. No importa el asunto y con carencia de pruebas, el automatismo opositor mantiene su funcionamiento aunque resulte descabellado.

Ahora, las iras de los ocho expresidentes las ha despertado el nombramiento del Secretario General del SICA (Sistema de Integración Centroamericana).

Antes del SICA existió la ODECA, cuyos fundadores fueron Anastasio Somoza de Nicaragua, Julio Lozano de Honduras, Oscar Osorio de El Salvador, Carlos Castillo Armas de Guatemala y José Figueres Ferrer de Costa Rica.

Esto ha mejorado. Nuevos Gobiernos han convertido la organización centroamericana en un organismo decente. Ya no es una suma de dictadores. Nada es igual, ahora hay presidentes como Daniel Ortega en Nicaragua, Xiomara Castro en Honduras, el Primer Ministro Francisco Briceño de Belice y Nayid Bukele, Presidente de El Salvador. Este conjunto de pueblos centroamericanos tiene gobernantes seriamente preocupados por el destino de sus pueblos

Entre la ODECA de entonces y la situación política de hoy hay cambios significativos. Las viejas categorías están destinadas al olvido porque resultan obsoletas en las nuevas condiciones y porque la América Latina está cambiando positivamente a gran velocidad. Nuestra América se renueva a pesar de los golpes imperiales. A pesar de los riesgos la sociedad humana cambiará. El viejo orden de dominio yanqui no podrá evitar las transformaciones; llegará una nueva sociedad, llegarán profundos cambios en las condiciones de vida de los humildes, acompañados por profundas transformaciones en la economía, en la cultura, en la enseñanza y en la cultura.

Una democracia envejecida y tergiversada ha sido el marco del “desarrollo” de nuestra amada Costa Rica. Los grupos dominantes han perdido la voluntad de ser libres. Desde el año 1948, después de que la Junta Fundadora de la Segunda República dictara el decreto 105, se puso fin a la posibilidad de una Política Exterior independiente y de una vida realmente democrática. Ese Decreto estableció las líneas fundamentales de la política exterior costarricense, en otras palabras, la obligación de someterse a los dictados del Departamento de Estado y de otros organismos dirigidos o influenciados por el Gobierno yanqui.

Eso es así y una buena parte de los ciudadanos de este país lo lamentamos.

Este problema deberá ser examinado con rigor científico y espero que pronto se haga en las aulas universitarias.

Dos casos que quiero destacar: uno el Gobierno de Francisco J. Orlich participó directamente en la invasión yanqui a la República Dominicana y el Gobierno presidido por el Doctor Abel Pacheco intentó formar parte de la llamada coalición que, encabezada por Estados Unidos, ocupó y masacró al pueblo de Iraq; no logró su despropósito porque fue declarado inconstitucional por la Sala IV del Poder Judicial.

Y de arbitrariedades contra los costarricenses destaco un caso: el trato brutal e ilegal a que fue sometido el expresidente Miguel Ángel Rodríguez quien en ese momento ocupaba el puesto de Secretario General de la OEA. Este señor ha olvidado los vejámenes sufridos y que, independientemente de otras consideraciones políticas, avergonzará siempre a las nuevas generaciones.

Señores expresidentes: no pongan cara de inocentes cuando, sin pruebas, hagan cargos absurdos contra el Gobierno de Nicaragua.

Quien se hará cargo de responder por los muertos, por los heridos y por los encarcelados durante las huelgas de trabajadores. En la huelga de 1984 fueron asesinados dos trabajadores, Alfonso Guzmán en Golfito y Luis Rosales en Palmar. El caso más grave de represión anticomunista fue el Crimen del Codo de Diablo. Fueron asesinados Federico Picado Sáenz, Tobías Vaglio Sardí, Lucio Ibarra, Octavio Sáenz, Narciso Sotomayor y Álvaro Aguilar Umaña. Fue un típico crimen de odio contra dirigentes comunistas. El odio contra los que piensan distinto está vivo y alimentado permanentemente por los gobiernos y también por el Tribunal Supremo de Elecciones.

El brutal crimen fue dirigido y ejecutado por Manuel Zúñiga Jirón y sus lugartenientes Luis Valverde, Clarencio Alud y Hernán Campos Esquivel. Todos tenían cargos militares.

El autor principal del Crimen del Codo del Diablo fue ilegalmente puesto en libertad después de ser condenado por un juez y, según cuenta don José Albertazzi Avendaño, llegó a Guatemala con la billetera llena y con una credencial emitida por el señor Aquiles Bonilla, Ministro de Seguridad de la Junta de Gobierno.

Ahora se celebra el día de proscripción del ejército en la primera semana de diciembre de todos los años, pero en el año 48, en el mismo mes de diciembre fueron asesinados los dirigentes del Partido Vanguardia Popular en el Codo del Diablo.

En todas las luchas obreras y campesinas compañeros nuestros perdieron la vida y otros fueron gravemente heridos. Otros fueron golpeados y encarcelados. A cualquier persona le bastaría ser decente para entender que no puede existir lucha más justa que la lucha por la justicia social. Solo el egoísmo esquizofrénico, que es la enfermedad crónica de los explotadores, puede justificar la represión contra aquellos que reclaman justicia.

Estos hechos son parte de nuestra historia. Los que la ignoran se convierten en falsificadores de la historia. Se esfuerzan por ocultar estos y otros hechos gravísimos detrás de las cortinas oscuras de una falsa democracia.

A estas alturas de esta nota me parece pertinente preguntar a los 8 expresidentes: ¿Han examinado los expedientes judiciales de las personas que están presas o detenidas en Nicaragua? Con seguridad la respuesta es negativa, pero hablan como si lo hubieran hecho

Saben, acaso, que el intento de golpe de Estado en 2018 costó la vida a muchos inocentes y que hubo personas que fueron quemadas vivas. Saben acaso que se provocaron incendios en edificios habitados.

Si no lo saben hagan un esfuerzo para informarse.

La violencia golpista no debe repetirse, como lo han intentado los dirigentes aupados por el imperialismo norteamericano.

El pueblo nica es un pueblo trabajador y honesto, tanto como el pueblo costarricense y como todos los demás habitantes sencillos de este globo terráqueo. Y esos hombres y mujeres deben ser respetados en su vida cotidiana y en la escogencia de sus gobiernos. Esto es válido para todos y también para los nicaragüenses. Es cierto que hay excepciones, pero el principal promotor de esas excepciones es precisamente el Gobierno imperialista de Estados Unidos que es el que persigue, agrede e ilegítimamente sanciona a los pueblos que quieren disfrutar de sus derechos soberanos, sin injerencias extrañas. Ha sido el gestor de los golpes de Estado, y su secuela de torturas, asesinatos, encarcelamiento, incluyendo el robo de recién nacidos.

¿Por qué el Gobierno yanqui y sus amigos costarricenses, persiguen al pueblo nica que, por la geografía ineludible y por la historia, son nuestros hermanos?

Los intereses de los imperialistas yanquis no coinciden con los nuestros, cuando digo nuestros me refiero a los pueblos de uno y del otro lado del Río San Juan.

Los oligarcas yanquis se consideran dueños del mundo todo, sin excepciones; esa falaz y demencial idea los ha convertido en el imperio más brutal y criminoso de la historia humana. Nacieron en un territorio cubierto de sangre inocente y la huella sanguinolenta de sus crímenes ha quedado impresa en todas las latitudes de esta semilla de mostaza que es el hogar común de toda la vida terráquea.

Enorme será el prontuario de sus delitos; señalo algunos que no deben ser olvidados: Bombas atómicas contra el pueblo japonés, guerra de Vietnam, Coloniaje sobre Puerto Rico, Bloqueo a Cuba, destrucción de Yugoeslavia, invasión a Iraq, libia y Afganistán, sanciones estúpidas y genocidas contra los venezolanos y muchos casos más.

Esperamos que se dejen de lado las objeciones de los 8 expresidentes y Werner Vargas Torres sea nombrado Secretario General del SICA. Ese es un compromiso con fuerza de ley.

De otra manera, habría que colegir que los 8 expresidentes y el Gobierno de Chaves han decidido romper el SICA y esto podría significar un daño gravísimo para países que deben considerarse hermanos y que, además, económicamente se necesitan. Los hermanos son distintos y para la fraternidad no requiere que sean iguales, pero sí es imprescindible el respeto mutuo.

No debemos olvidar que somos un conjunto de países pobres y que debemos luchar juntos para lograr el desarrollo económico, social, cultural y científico.

Debemos tener siempre presente el pensamiento de Benito Juárez: EL RESPETO AL DERECHO AJENO ES LA PAZ

El libertador, Juan Rafael Mora Porras señaló que los pueblos deben defender los suyo, cuando dijo: EL QUE NO CUIDA LO QUE TIENE TERMINA SIENDO INQUILINO EN SU PROPIA CASA.