El papa Benedicto XVI celebró este sábado la tradicional Vigilia Pascual junto con miles de fieles en la Basílica de San Pedro, en el Vaticano.

Durante la tradicional ceremonia, el papa encendió el cirio pascual en el atrio de la Basílica de San Pedro, que fue llevado hasta el altar mayor en medio de una basílica a oscuras, que se fue iluminando con la luz de las velas. Las velas representan la resurección de Cristo.

Decenas de miles de personas siguieron esta celebración desde la Plaza San Pedro, donde la podían ver sobre grandes pantallas.

En su sermón, el sumo pontífice dijo que la Pascua es la fiesta de la nueva creación. "Jesús abrió la puerta a una nueva vida, que no conoce la enfermedad ni la muerte".

"Hoy podemos iluminar tanto nuestras ciudades que dejan de ser visibles las estrellas en el cielo. ¿No es esto una imagen de los problemas causados por nuestra versión de iluminación?", preguntó el sumo pontífice.

La fe es la "verdadera enseñanza", dijo Benedicto XVI. "Si dios y los valores, la diferencia entre el bien y el mal permanecen en la oscuridad, entonces, todas las iluminaciones y las increíbles hazañas técnicas son no sólo avances, sino al mismo tiempo amenazas que nos ponen en peligro a nosotros y al mundo".

"La oscuridad que implica una real amenaza para la humanidad, después de todo, es el hecho de que podamos ver e investigar cosas materiales tangibles, pero no podemos ver a dónde va el mundo o de dónde viene, a dónde va nuestra vida, qué es bueno y qué es malo", añadió.

Tras la homilía y tal como es tradición, el papa bautizó y confirmó a ocho adultos de Italia, Albania, Eslovaquia, Alemania, Turkmenistán, Camerún y Estados Unidos.

El mensaje de la resurrección de Jesús fue resumido así por el papa: "La vida es más fuerte que la muerte. Lo bueno es más fuerte que lo malo. El amor es más fuerte que el odio. La verdad es más fuerte que la mentira".

Ayer Viernes Santo, Benedicto XVI presidió el tradicional Vía Crucis frente al Coliseo de Roma. Este día, las meditaciones se centraron en los problemas en la familia y el matrimonio.

"En nuestros tiempos la situación de muchas familias se ve dificultada por la inseguridad en el empleo y por otros efectos negativos de la crisis económica", indicó el papa.

El domingo, Benedicto XVI celebrará la Misa de Resurección en la Plaza de San Pedro y dará su tradicional bendición "urbi et orbi". Previamente, comenzarán los tradicionales festejos de Pascua en Jerusalén.