El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguei Lavrov, afirmó este lunes la importancia del rechazo a una intervención militar en Siria, propuesta por Estados Unidos, y mantener el apoyo a una Conferencia Internacional para buscar una solución política como única alternativa al conflicto armado en la nación árabe.

Durante un encuentro con su homólogo sirio, Walid Muallen, en Moscú (capital), Lavrov reafirmó que la posición de su gobierno es bien conocida y no está sujeta a discusión o cambio internacional y "mucho menos asociada a una intervención".

En ese sentido, Lavrov recalcó que Moscú persistirá en la iniciativa de convocar la conferencia internacional sobre Siria. “Vamos a lograr un acuerdo de la oposición con esta iniciativa y el cumplimiento por esta del comunicado de Ginebra, del 30 de junio de 2012”, expresó el canciller ruso.

Muallen, a su vez, advirtió que un golpe militar de Estados Unidos podría frustrar los esfuerzos en favor de la conferencia Ginebra-II, pese a que las autoridades de Damasco están dispuestas a asistir sin condiciones previas.

El encuentro de Lavrov con Muallen siguió a una serie de contactos celebrados en los últimos días, en los esfuerzos de la diplomacia rusa por revertir los planes del presidente Barack Obama para atacar a Siria.

Desde el gobierno sirio han denunciado que el ataque militar que busca perpetrar Estados Unidos contra el país se basa en mentiras similares a las usadas para justificar la invasión de Irak en 2003, así lo afirmó este lunes el ministro del Interior de Siria, mayor general Mohamed Al-Shaar.

“Ante tales amenazas tenemos el deber de fortalecer nuestra capacidad de defensa, afincarnos en nuestra histórica resistencia y esforzarnos en esclarecer los hechos y demostrar la falsedad de las imputaciones respecto al uso de armas químicas contra civiles por parte de las las fuerzas del gobierno”, destacó Al-Shaar.

El canciller sirio Walid Muallen aprovechó la ocasión para trasladar al presidente Vladimir Putin, los agradecimientos del mandatario Bashar al Assad por la posición en relación con Siria. El canciller sirio transmitió saludos y agradecimientos de parte de Assad al goebierno ruso por su posición respecto a Siria antes y después de la cumbre del G-20.

Durante el cierra de la Cumbre del G-20 en San Petersburgo (occidente de Ruisa), el presidente Vladimir Putin había reiterado que en caso de una agresión militar contra Siria, la ayuda rusa al gobierno de Bashar Al Assad se mantendría en todos los sentidos, humanitaria, económica, y hasta militar.

La semana pasada Putin envió un mensaje a los países de Occidente que intentan derrocar al Gobierno de Bashar al-Assad en Siria, especialmente a Estados Unidos, advirtiéndoles que se abstengan de emprender medidas o ataques unilaterales contra el país árabe, para evitar lamentables consecuencias.

Estados Unidos y otros países de Occidente acusan sin pruebas a Siria de usar armas químicas contra su propio pueblo y han levantado la voz sobre una inminente invasión militar a Siria, algo que ha sido rechazado por la comunidad internacional y las Naciones Unidas.

Pese a que el gobierno sirio ha entregado pruebas de los ataques con armas químicas por parte de los opositores armados, estos mismos grupos han confesado tener este tipo de armas en su poder y haberlas usado.

Además de estas pruebas consignadas, la Administración del presidente Barack Obama admitió que no posee “pruebas confiables”, ni mucho menos "irrefutables", que confirmen la responsabilidad del presidente sirio, Bashar al-Assad, en los supuestos ataques con armas químicas que habrían sido perpetrados el pasado 21 de agosto en las afueras de Damasco.

Siria ha sido escenario de un conflicto interno que estalló en marzo de 2011. Informes demuestran que un alto número de mercenarios extranjeros participa en la guerra contra el Gobierno sirio. Cifras oficiales de la ONU han confirmado que en el conflicto interno, que estalló en marzo de 2011, han perdido la vida más de 100 mil personas.