Los países de la Unión Europea se pronuncian por debatir el tema sirio en el Consejo de Seguridad de la ONU antes de la operación militar de Estados Unidos y Francia contra Siria, informaron al sitio ruso RIA Novosti fuentes diplomáticas en Bruselas.

“El encuentro en Vilna mostró que los países de la UE prefieren celebrar los debates en el Consejo de Seguridad de la ONU antes de la intervención en Siria,” afirmó el diplomático.

Los ministros de Exteriores europeos, que se reunieron en la capital lituana el 6 y 7 de septiembre, exigieron “una respuesta clara y fuerte” al ataque químico del 21 de agosto en las afueras de Damasco, 1 pero llamaron a EEUU a abstenerse de la intervención militar hasta que se publique el informe de la ONU sobre el uso de gases tóxicos.

Mientras, el Consejo presidencial para los Derechos Humanos de Rusia instó a unir los esfuerzos para conseguir una solución pacífica del conflicto sirio.

“Dada la crítica situación actual llamamos a todas las personalidades que estén a favor de una solución pacífica, a todos los defensores de los derechos humanos, y ante todo a los de los países más involucrados en el conflicto sirio, a aplicar el máximo esfuerzo para conseguir un arreglo urgente, constructivo y, de ser posible, no coercitivo”, dice el comunicado.

El Consejo recalcó que “la intervención internacional ha de ser, ante todo, política para no agravar la catástrofe y proteger los derechos humanos en esa región” y subrayó que una operación militar provocará más víctimas y aumentará el número de refugiados, que ya se eleva al 10% del total de la población siria.

Entretanto, los opositores Consejo Nacional y Ejército Libre Sirio acusaron a las autoridades del ataque contra la ciudad cristiana de Maalula, perpetrado, según ellos, por las milicias progubernamentales.

Sin embargo, según el Patriarcado de Antioquía, el 90% de los vecinos de esa ciudad, situada al noreste de Damasco, huyeron el jueves pasado cuando Maalula fue tomada por los así llamados "rebeldes", que saquearon la ciudad cuyos monumentos son patrimonio de la humanidad protegido por la UNESCO.

Los opositores sirios acusan a la comunidad cristiana de apoyar el gobierno de Bashar Asad.