El Arzobispo de Managua, Monseñor Leopoldo Brenes llamó a los líderes del mundo a eliminar el lenguaje bélico, de guerra y en cambio tomar actitudes de Paz, a fin que la humanidad se desarrolle en solidaridad.

Este llamado de Monseñor Brenes, se dio durante la misa celebrada en la Catedral de Managua, acto religioso que está enmarcado en la Jornada de Ayuno y Oración que el Papa Francisco convocó a nivel mundial para pedir por la Paz en Siria.

Precisamente el Papa Francisco celebró en la Plaza San Pedro en el Vaticano, una santa eucaristía donde llamó nuevamente a promover la Paz y la Solidaridad entre los pueblos del mundo y particularmente en el Medio Orienta, en Siria.

A esta misa asistieron un centenar de personas de los diversos barrios de la capital, que también se unieron a la jornada de oración por la Paz Mundial.

Monseñor Brenes durante la eucaristía leyó la carta pastoral que el Papa Francisco emitió para convocar a la Jornada de Ayuno y Oración, a favor de la Paz y de no construir un futuro de guerras.

“Quisiera ser un intérprete del grito que con creciente angustia se levanta en todas partes de la tierra, en todos los pueblos en cada corazón, en la única gran familia que es la unidad, el grito de la Paz, es el grito que se dice con fuerza; queremos un mundo de Paz, queremos ser hombres y mujeres de Paz, queremos que nuestra sociedad desgarrada por divisiones y conflictos estalle la Paz, nunca más la Guerra”, leyó Brenes al iniciar su palabras eucarística.

Destacó que la Paz es un “Don demasiado precioso” que tiene que ser promovido y tutelado, pero nunca atacado.

Otro parte de la carta del Papa Francisco que Monseñor Brenes pidió promover, es cuando refiere que está preocupado por las numerosas situaciones de conflicto que hay en la tierra.

“En estos días, nos dice el Papa Francisco ‘mi corazón está profundamente herido por lo que está sucediendo en Siria y angustiado por la dramática evolución que se está produciendo. Hago un fuerte llamamiento a la Paz, llamamiento que nace de lo más profundo de mi mismo. ¿Cuánto sufrimiento, cuanta destrucción, cuánto dolor ha ocasionado y ocasiona el uso de las armas en este atormentado país, especialmente entre la población civil inerte ’”, dijo Brenes al recordar la carta emitida por el Papa Francisco.

Pidió a las partes en conflicto en Siria y en el mundo, a escuchar la voz de su conciencia y que no se cierren en sus propios intereses, que en cambio vean al otro como su propio hermano y que emprendan el camino del encuentro y del dialogo.

“Con la misma fuerza exhorto a la comunidad internacional a hacer todo esfuerzo posible para promover sin más dilatación, iniciativas claras a favor de la paz en aquellas nación, basadas en el dialogo, en la negociación, por el bien de toda la población de Siria”, citó Brenes al parafrasear las palabras de su Santidad Francisco.

La guerra no trae ningún beneficio

Sostuvo que no es la cultura de la confrontación, ni de la del conflicto la que construye la convivencia de los pueblos y entre los pueblos, sino la del encuentro y el dialogo, que al final es el único camino para la Paz.

Entre las personas que llegaron a la misa, se encontraba el Subprocurador de Derechos Humanos Adolfo Jarquín Ortel, destacando que la guerra no trae ningún beneficio a nadie y mucho menos a los pueblos.

“Todos los pueblos debemos unirnos y especialmente el nicaragüense que debe ser unido y debe expresar ese fervor de lucha por la Paz, para que esa Paz sea firme y duradera en el mundo y no haya estos cantos de guerra, de imperialismos en todo el mundo”, dijo Jarquín.

Agregó que cuando hay Paz, los países se desarrollan y se construyen, mientras si existe guerra, hay muertes y sufrimiento.

Doña Hipólita Arévalo, coincide con las palabras de Jarquín Ortel, lamentando que en las tierras donde Jesucristo llevó su evangelio, es donde mayores conflictos y por tanto rogó a Dios que lleve la Paz en esa zona del mundo.

“Que todas las iglesias, llamase como se llamen, los católicos, los mormones, los evangélicos, que nos unamos por una causa digna, como es la Paz”, dijo doña Hipólita.