Con motivos alusivos a las estaciones del Viacrucis, escenas bíblicas, personajes religiosos o bien motivos representativos del catolicismo, fueron confeccionadas las alfombras pasionarias que esperan el paso de quienes participan en la tradicional Procesión del Santo Entierro, una de las más esperadas por la población católica de la ciudad de León.

Las elaboración de las alfombras pasionarias es una tradición que cuenta con más de 100 años. Los que en la actualidad se toman la tarea de rescatar la llamativa práctica, suelen referir a sus abuelos como los iniciadores de tal costumbre.

Juan francisco Sandoval, uno de los que hoy en día mantiene viva la tradición, aseguró que las alfombras nacen “con la idea de darle mayor realce a la procesión del santo entierro del viernes santo”.

Sandoval recuerda que fueron unas cuantas familias quienes dieron inicio a la tradición, luego con el paso del tiempo fue retomada por el resto de la comunidad de Sutiava. “Las tradicionales son tres cuadras, pero se han dispersado por el resto de Sutiava y León” enfatizó el artista.

Son diversos los materiales con los que se elaboran las obras de arte que luce la famosa calle de las alfombras en Sutiava. El material principal es el aserrín, bien sea el aserrín el de color rojo (llamado también aserrín negro) o el de color blanco, utilizados dependiendo el objetivo que los artistas quieran lograr.

“Hay que conseguir la materia prima, aserrín negro, para la base y el blanco para los colores, el blanco se tiñe con colorantes, se hace un marco de madera dependiendo el tamaño de la alfombra, se hace el fondo de aserrín rojo” concluyó Sandoval.

Por su parte, Yamileth Cortez, quien participa en elaboración de alfombras pasionarias desde los diez años de edad, relata que con este año suman ya 46 desde que participó con su familia por primera vez en la elaboración de uno de los cuadros con motivos religiosos.

En esta ocasión, Cortez muestra una escena en la que aparece “el espíritu santo como una palomita, las ovejas y el pastor”, pero  que todos los años varía el motivo de la alfombra.

Otros, como Claudia Rosalía Hernández, elaboran sus alfombras de manera distinta, y explican el procedimiento con el que relazan el trabajo.

“Conseguimos el aserrín el aserrío, pero el blanco se consigue por otro lado, donde trabajan con madrea blanca, después se tiñe con colorante pero tiene que colarse porque a veces sale feo”, los materiales varían dependiendo el acabado que se quiera lograr, Hernández en su alfombra dijo utilizar “un dibujo hecho en cartulina, corozo, cimarra, escarche, y  un poroplast como base”.

En fin, los materiales utilizados y las escenas representadas son únicamente limitada por la imaginación y el ingenio de quienes las elaboran.

Son cada vez más pobladores quienes movidos por su devoción incursionan en la confección de las alfombras pasionarias, las cuales duran durante poco menos de un día, pues estas son destruidas luego del paso de la procesión, pero antes de eso miles logran apreciar el arte elaborado con mucho esmero por familias enteras.