La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), a través de sus representantes permanentes en Naciones Unidas, emitió una declaración en la que reiteran su rechazo a los planes de intervención en Siria por parte de potencias imperialistas.

Esta declaración fue entregada al presidente del Consejo de Seguridad de la ONU.

A continuación, la declaración íntegra del ALBA:

DECLARACIÓN DE LOS REPRESENTANTES PERMANENTES DE BOLIVIA, CUBA, ECUADOR, NICARAGUA Y VENEZUELA ANTE EL PRESIDENTE DEL CONSEJO DE SEGURIDAD DE LAS NACIONES UNIDAS

Nueva York, 5 de septiembre 2013, 5:30 PM

1. Somos países comprometidos con la Convención sobre la Prohibición del Desarrollo, la Producción, el Almacenamiento y el Empleo de Armas Químicas y sobre su Destrucción y con el estricto cumplimiento de sus disposiciones. El uso de armas químicas es un crimen de guerra y de lesa humanidad. En el pasado lejano, en el presente y en el futuro. En este sentido, condenamos el uso de armas químicas y otras armas de destrucción masiva en cualquier parte del mundo y en cualquier circunstancia.

2. Al mismo tiempo, rechazamos toda acción armada unilateral que pretenda castigar a un Estado Miembro de las Naciones Unidas sin un mandato específico de la Organización, de acuerdo a la Carta. Este hecho constituye una violación injustificable del derecho internacional. Ningún estado puede arrogarse el poder de juzgar y agredir a otro estado, ese poder no existe y su aplicación es ilegal, ilegítima y criminal.

3. Exigimos el cumplimiento del papel que corresponde a las instancias propias de la Organización de Naciones Unidas, el Consejo de Seguridad, la Asamblea General y el Secretario General en la investigación de los casos de uso de armas químicas en el conflicto armado en Siria.

4. Una agresión militar al pueblo sirio sólo puede provocar gravísimas consecuencias para la región del Medio Oriente logrando el efecto contrario para la paz y a la justicia internacional que supuestamente invocan las potencias interventoras.

5. Estamos comprometidos con todos los esfuerzos que permitan lograr la paz del pueblo sirio respetando su soberanía, independencia e integridad territorial. El camino es el fortalecimiento del sistema multilateral y del diálogo político inclusivo, y no su destrucción.