Tras reiterar su posición de que es necesario poner en marcha un ataque “limitado y proporcional para degradar la fuerza” del Gobierno democráticamente electo de Bashar Al Assad, en Siria, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, señaló que él no fue elegido para comenzar procesos bélicos sino para ponerles fin.

“Yo fui elegido para acabar con las guerras no para comenzarlas”, fueron las palabras exactas del Premio Nobel de la Paz en la rueda de prensa ofrecida al culminar la Cumbre del G-20 que se celebró en Rusia.

Aunque Obama reconoció nuevamente que no tiene las pruebas para demostrar que las armas químicas fueron utilizadas por las fuerzas de Al Assad, el mandatario estadounidense señaló que continuará buscando el apoyo internacional para concretar una acción militar en Siria, mientras espera la decisión del Congreso.

"Pensamos que Al Assad (Bashar) es responsable, debe ser llamado por la ley y pagar por los actos", afirmó el mandatario.

Durante la ronda de preguntas de los periodistas internacionales, Obama prefirió no responder si iniciaría una incursión militar en el país árabe aún si el Congreso norteamericano se opone a tal medida.

“Seríamos eficaces si el Congreso aprueba (un ataque a Siria). No me voy a meter en juegos de preguntas de si lo hacen o no" , dijo Obama.

Señaló que tras la reunión que sostuvo en el marco de la Cumbre del G20 “la mayoría de los países” reconoció el uso de armas químicas en Siria. Aclaró que las dudas surgieron en cuanto al papel que ha asumido el Consejo de Seguridad, organismo que, según mencionó, está actuando como “una barrera” para impedir que se inicie una respuesta “delimitada y proporcional” contra Siria por el uso de armas químicas.

“Este conflicto solo se puede resolver a través de una transición política como está marcado en los procesos de Ginebra”, insistió Obama.

Durante su discurso plagado de contradicciones, Obama aseguró que Estados Unidos no contempla “enviar tropas a Siria”. “No queremos enviar tropas allá porque nadie quiere eso. No queremos una situación militar para el país”.

“Con este tipo de ataque no es Irak. No vamos a llevar militares allá. No sin ningún tipo de riesgos. Con riesgos controlables”, expresó Obama.

Reiteró el llamado a la comunidad internacional a actuar lo más pronto posible en torno al conflicto desatado en Siria por el uso de gas sarín contra civiles el pasado mes de agosto.

Aún en contra de la opinión del 90 por ciento de los contribuyentes estadounidenses que no desean emprender una acción bélica contra Siria, el Premio Nobel de la Paz 2009 insistió en mantener firme su posición.

“ Yo actuaría hoy, mañana o en un mes. Deberíamos hacer esto proporcionalmente y en esta situación pienso que es importante tener un debate serio (…). Estos son los tipos de amenaza a la nación que serían los más comunes en los próximos cinco o 10 años”, señaló el mandatario de Estados Unidos .

La mayoría de los sirios ha manifestado que está en contra de una invasión por parte de Estados Unidos y que más del 70 por ciento apoya la gestión de Bashar Al Assad.