El Ministerio Público a través del fiscal especial Douglas Vargas, acusó formalmente a los empresarios Álvaro Montealegre Rivas, Roberto Bendaña y Hugo Paguaga, por los delitos de estafa agravada (bancaria) y ofrecimiento fraudulento de activos de crédito, en perjuicio de la congregación religiosa Santa Teresa de Jesús.

Vargas manifestó que están solicitando que los tres acusados sean citados a la audiencia preliminar en los próximos días.

“Aquí hay una conspiración colectiva de este tipo de personeros y de estas empresas para tumbarle el dinero al público mediante estas ofertas de depósitos de inversión. El modus operandi era claramente definido y para eso fueron creadas (las sociedades) y (llegamos a la conclusión) es el resultado de las entrevistas y la averiguaciones. Está claramente definido que se creaban las empresas para captar recursos del público y destinarlos a las empresas que eran propiedad del señor Álvaro Montealegre o donde era un accionista mayoritario”, explicó Vargas a los periodistas minutos después de introducir las acusaciones en los tribunales.

Tomaban dinero ajeno

Agregó que la misión era obtener dinero de la población para capitalizar las empresas de Álvaro Montealegre, de Bendaña y Paguaga, como en el caso de Café Don Paco S.A. En la acusación del Ministerio Público se estima que la Sociedad International Investments and Financial Services Inc., se constituyó en Panamá.

“Lo interesante del asunto es que en la misma acta de constitución dice: que el objeto de la sociedad es captar recursos, inversiones para capitalizar, pero el literal A de la (acta) constitución, que todas esas actividades no se pueden llevar a cabo en Panamá, que son prohibidas a llevarse a cabo en Panamá y que todas esas operaciones de las cuales habla ahí ese literal, esa empresa, deben de realizarse fuera de Panamá”, destaca el fiscal.

Una empresa de maletín

Explicó que lo anterior significa que las autoridades panameñas no permiten este tipo de actividades, que posteriormente pueden constituirse en ilícitos.

Vargas sostuvo que Sociedad International Investments and Financial Services Inc., es una empresa de maletín que vino a operar a Nicaragua, sin gozar con los registros y la autorización de la Superintendencia de Bancos “porque a la actividad a la cual se iban a dedicar efectivamente requerían conforme a la Ley de Bancos, esa autorización”.

También para emitir los Certificados de Inversión, la citada empresa, tenía que cumplir con los requisitos establecidos por la Ley de Inversión de Capital y debidamente manejados en la Bolsa de Valores, todo enmarcado dentro de la Ley de Bancos.

“Estos señores estaban fuera de todo esto, este simple hecho constituye una infracción a la ley penal y la Ley de Bancos”, dijo Vargas, quien dejó entrever que a estos delitos se le puede sumar otros, ya que las investigaciones no han concluido. Las religiosas de Santa Teresa de Jesús desde el 2009 mediante ofrecimiento de Paguaga, depositaron mediante certificados de inversión, un poco más de 526 mil dólares, dinero que se desconoce su paradero.

Paguaga declaró ante el Ministerio Público que estos fondos fueron depositados a las empresas de Montealegre y Bendaña, y que él nunca recibió ningún dinero de parte de las religiosas.

Aún falta decisión sobre denuncia de tres mujeres leonesas

Vargas señaló que las investigaciones por las denuncias de Crimen Organizado, Lavado de Dinero y Estafa Agravada, que interpusieron las ciudadanas leonesas Francisca Noguera, Gloria López de Argüello y Liana López de Noguera, sigue su curso y en las próximos días puede haber un resultado sobre las averiguaciones.

Estas ciudadanas invirtieron más de 393 mil dólares a la Sociedad International Investments and Financial Services Inc., propiedad de Montealegre y en la que eran socios Bendaña y Paguaga. Para obtener este dinero de estas compañeras, los denunciados utilizaron el mismo modus operandi, les prometían ganancias del 7 por ciento anual y una serie de garantías que eran falsas.