El secretario vaticano de Relaciones con los Estados, Dominique Mamberti, se reunió hoy con los embajadores ante la Santa Sede para expresarles la necesidad de que cese la violencia en Siria ante la posibilidad de que el conflicto se extienda a otros países.

"Ante esta trágica situación es absolutamente prioritario que cese la violencia que continúa sembrando muerte y destrucción y que corre el peligro de tener consecuencias imprevisibles en otras parte del mundo", dijo Mamberti en su discurso.

Por otra parte, el Vaticano también expresó su preocupación por las noticias de la presencia cada vez mayor de "extremistas en Siria" e invitó a la población y a los grupos de la oposición a tomar distancia de estos grupos, aislarlos y oponerse claramente al terrorismo".

La reunión con los representantes diplomáticos es otra nueva iniciativa del papa Francisco para intentar conseguir una solución pacífica del conflicto en este país.

Según informó la oficina de prensa del Vaticano, a esta reunión con el "ministro de Exteriores" de la Santa Sede acudieron 71 de los embajadores, casi la totalidad de los representantes.

Mamberti les recordó la iniciativa del próximo sábado, cuando el papa ha convocado una jornada de oración y ayuno para pedir la paz en Siria, así como la vigilia que se celebrará en la Plaza de San Pedro.

Ante lo que está ocurriendo en Siria, en referencia al ataque del pasado 21 de agosto, "no pueden permanecer callados", dijo Mamberti, quien explicó que "la Santa Sede espera que las instituciones competentes sean claras y que los responsables rindan cuentas a la Justicia".

Mamberti recordó como el Vaticano se ha siempre mostrado sensible ante "el grito de ayuda que llegaba desde el pueblo sirio, sobre todo desde los cristianos" y ha manifestado siempre la necesidad de dar importancia "a la persona, sean cual fuera su etnia o religión".

El "ministro de Exteriores" del Vaticano recordó a los diplomáticos los numerosos llamamientos que ha realizado el papa Francisco para conseguir la paz en Siria mediante la negociación y el diálogo y como ha hablado de este conflicto con varios líderes religiosos y políticos como últimamente el Rey de Jordania, Abdalá II.

El papa también envió hoy una carta al presidente ruso, Vladimir Putín, en ocasión de la reunión del G20 y en el que también se invitaba a los países miembros a evitar cualquier solución militar del conflicto.

Al recordar que en lo que va de conflicto se cuentan 110.000 muertos y más de 4 millones de desplazados y dos millones de refugiados, Mamberti instó a "promover iniciativas para la paz en Siria, basadas siempre en el diálogo y en las negociaciones".

Mamberti indicó que para una "justa solución del conflicto" es indispensable "abogar para que se retomen las negociaciones entre las partes", así como "garantizar la integridad territorial del país" y evitar "fragmentar el territorio en zonas dedicadas a los varios integrantes de la sociedad".

El jefe de la diplomacia vaticana agregó además la necesidad de defender "la libertad religiosa" en el país.