Álvaro Montealegre Rivas y Roberto Bendaña no tienen otra salida que devolver los más de 500 mil dólares estafados a las monjas de la Compañía Santa Teresa de Jesús. Así de categóricas son las palabras del Arzobispo de Managua, Monseñor Leopoldo Brenes, y de la Jefa de la Policía Nacional, primera comisionada Aminta Granera.

Montealegre y Bendaña son los dueños de International Investments and Financial Services Inc, una empresa donde las monjas depositaron el dinero mediante certificados de inversión, para lo cual dicha empresa no estaba autorizada al no contar con los permisos de la Superintendencia de Bancos.

La Primera Comisionada Aminta Granera, aseguró que ese dinero debe ser devuelvo por las buenas o por cualquier otro medio y que para ello la Policía Nacional estaría dispuesta a aportar elementos penales.

“Tiene que devolverse por las buenas o por otro tipo de presiones que vamos a ejercer”, dijo Granera.

La jefa policial manifestó que la Policía no está participando en las investigaciones por haberse puesto la denuncia directamente en el Ministerio Público, pero que por ser un caso penal la institución puede “aportar suficientes elementos” para que se presione más a los acusados.

Dinero era para obras sociales

El arzobispo de Managua explicó que ese dinero había sido donado a las religiosas para la construcción de aulas y un dispensario. Estas obras, señaló, no pudieron iniciarse en el momento, de allí que las monjas optaron ganar intereses depositando el dinero en la empresa de los dos imputados por los delitos de estafa.

“Aquí no hay vuelta de hoja, ese dinero tiene que regresarse a las hermanas”, dijo Monseñor Brenes.

“Yo creo que es justo que ese dinero se regrese a las hermanas porque no es de ellas sino que es para una obra social”, subrayó.

Montealegre es hermano del diputado derechista Eduardo Montealegre, a quien se le imputa el gran robo financiero de los Certificados Negociables de Inversión (CENIS).