El papa Francisco reiteró este miércoles el llamado a todos los fieles a una jornada de ayuno y oración para el próximo sábado en la plaza San Pedro en Roma (capital de Italia) por la paz ante el conflicto interno en Siria ante la inminente invasión militar por parte de los Estados Unidos. Pidió que se eleve un grito de paz en toda la tierra.

"El próximo sábado viviremos juntos una jornada especial de ayuno y de oración por la paz en Siria, en Oriente Medio y en el mundo entero. También por la paz en nuestros corazones. Porque la paz empieza en el corazón", dijo el Sumo Pontífice.

El Sumo Pontífice se dirigió en especial a los fieles árabes procedentes de Irak, Jordania y Egipto y agradeció además a los cristianos, a los fieles de otras religiones y a los no creyentes que se suman a la movilización mundial por la paz.

"¡Que se eleve fuerte en toda la Tierra el grito de la paz!" dijo Francisco.

La comunidad internacional en pleno, a excepción de Estados Unidos y sus aliados militares y económicos más cercanos, se han unido a la máxima autoridad de la iglesia católica para rechazar la actitud belicista e injerencista de los países que pretenden ejecutar un ataque militar contra el pueblo sirio, con el pretexto de castigar al Gobierno de Bashar al-Assad por presuntamente usar armas químicas contra civiles, acusación que carece de pruebas y de un argumento veraz.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, secundó el lunes el llamado por la paz del papa Francisco, a través de las redes sociales en el que pidió se detenga una posible guerra contra Siria.

Desde su cuenta en Twitter (@NicolasMaduro), el mandatario venezolano expresó que "me sumo al llamado del Papa por un ayuno mundial por la paz, alto a la guerra contra el pueblo árabe de Siria, no más muerte, no más guerra".

Previamente, el Sumo Pontífice había compartido a través de su cuenta en el servicio de microblog diversos mensajes en los que hacia un llamado a la paz. "¡Nunca más la guerra! ¡Nunca más la guerra!", escribió @Pontifex_es.

Estados Unidos y otros países de Occidente acusan sin pruebas a Siria de usar armas químicas contra su propio pueblo y han levantado la voz sobre una inminente invasión militar a Siria, algo que ha sido rechazado por la comunidad internacional y las Naciones Unidas.

Pese a que el gobierno sirio ha entregado pruebas de los ataques con armas químicas por parte de los opositores armados, estos mismos grupos han confesado tener este tipo de armas en su poder y haberlas usado.

Siria ha sido escenario de un conflicto interno que estalló en marzo de 2011. Informes demuestran que un alto número de mercenarios extranjeros participa en la guerra contra el Gobierno sirio. Cifras oficiales de la ONU han confirmado que en el conflicto interno, que estalló en marzo de 2011, han perdido la vida más de 95 mil personas.