Una masiva manifestación se concentró el jueves en la ciudad de Washington (capital estadounidense), para protestar en contra del plan de la administración Obama de atacar a Siria, acusada, sin pruebas, de usar armas químicas en contra de su población.

La protesta rechazó las alegaciones que Washington presenta para llevar a cabo una ofensiva militar contra este país por el supuesto uso de armas químicas, los manifestantes se declararon en contra de otra guerra iniciada por la nación del norte, “Estados Unidos, la OTAN, fuera sus manos de Siria”.

"Syria=Iraq. Same Lies" (las mismas mentiras) , se podía leer en una de las pancartas que llevaban los ciudadanos que participaron en la protesta.

Por su parte, los legisladores presionan para que el presidente Barack Obama discuta el asunto en el seno del Congreso, antes de tomar cualquier medida.

Sin embargo, el Gobierno estadounidense anunció que está dispuesto a lanzar una guerra unilateral contra Siria. La portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos, Marie Harf, informó el miércoles que su país planea decidir sobre el posible ataque a Siria independientemente de lo que tenga planeado la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Pero el 60 por ciento de los estadounidenses está en contra de que Estados Unidos intervenga militarmente en el conflicto sirio, de acuerdo a un sondeo realizado por Reuters e Ipsos entre el 19 y el 23 de agosto del año en curso.

Estados Unidos acusa, sin presentar pruebas, al gobierno de Siria de haber utilizado armas contra la población civil. Un análisis de las últimas acciones de Washington revela que el premio Nobel de la Paz, Barack Obama, ya tomó la decisión de atacar a la nación árabe, aún sin la aprobación de la ONU.

Siria es víctima de los disturbios creados desde 2011 por grupos, que reciben apoyo de algunos países occidentales y regionales, además del régimen de Israel.

Los informes demuestran que un alto número de mercenarios extranjeros participa en la guerra contra el Gobierno de Damasco. Un informe de la ONU ha confirmado que en ese conflicto han muerto más de 93 mil personas.