Unos 200 universitarios trataron de interrumpir una reunión de la Junta del Consejo, que impulsa un nuevo plan para ofrecer más clases, pero a un precio mayor por unidad.

Cameron Espinosa, estudiante hispana de 19 años, declaró a la prensa que vio a los estudiantes corriendo y llorando, después que la policía arremetió con los gases. "No podía parar de toser", comentó.

El capitán Judah Mitchell, del Departamento de Bomberos de Santa Mónica, confirmó a los medios que dos manifestantes fueron llevados al hospital para recibir atención médica, y una tercera persona que presentaba problemas para respirar tuvo que ser trasladada en ambulancia.

Actualmente los estudiantes de SMC pagan 36 dólares por clase, conforme a subsidios estatales, pero el plan en discusión examina un posible incremento de hasta 275 dólares.

La Universidad de Santa Mónica redujo sus cursos en un 15 por ciento desde 2008, y se insinúa que los recortes pueden aumentar hasta el 23 por ciento si los votantes desaprueban en noviembre la propuesta de aumentar los impuestos en California.

Un grupo significativo de estudiantes en SMC calificó la iniciativa de los directivos universitarios como una forma de privatización de la educación y demandan que se restituyan los fondos recortados.