Las cuatro diputadas, todas miembros del Frente Sandinista, son nada más que una pequeña representación de las 34 diputadas propietarias y las 37 suplentes que el sandinismo llevó al parlamento en cumplimiento con la política de proporcionalidad y de restitución de derechos que promueven el comandante Daniel Ortega y la compañera Rosario Murillo.

Estas legisladoras pondrán en agenda y apoyarán, de acuerdo a la diputada sandinista Alba Palacios, primera secretaria de la nueva Junta Directiva, todas aquellas iniciativas que el gobierno sandinista impulse para el bienestar del pueblo.

“Esa es nuestra función: acompañar a nuestro gobierno, acompañar a nuestro pueblo en función de ir resolviendo aquellos grandes problemas de desequilibrio tanto macroeconómico como en la vida cotidiana”, afirmó.

El jefe de la bancada sandinista, diputado Edwin Castro, calificó como un hecho histórico esta representación femenina dentro del parlamento.

“Por primera vez en la historia legislativa de Nicaragua la mayoría de la dirección de la asamblea es mujer. Ese es un hecho que realmente marca un cambio sustantivo en las relaciones de este poder del Estado”, destacó.

El hecho de que una gran mayoría de los parlamentarios sean mujeres es una muestra también de la apertura política que se está viviendo Nicaragua.

“Yo creo que fue un éxito para Nicaragua ver como las mujeres son representadas. Los criterios importantes son pluralismo y proporcionalidad. La constitución nuestra establece como derecho fundamental el pluralismo y la proporcionalidad”, indicó.