La Unión Europea resaltó hoy la necesidad de evaluar muy atentamente los pasos a seguir con respecto al conflicto sirio, en aras de encontrar velozmente una solución política que ponga fin a la violencia.

La jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, consideró que cualquier decisión debe ser bien pensada, y destacó el valor de la investigación desarrollada por una misión de Naciones Unidas para esclarecer el presunto uso de armas químicas en ese país del Medio Oriente.

De acuerdo con Ashton, es "extremadamente importante" el rol de esa comisión, la cual "debe cumplir su tarea rápidamente".

Pese a este llamado de la UE, varias potencias occidentales ya se preparan para una posible intervención militar en Siria.

En este sentido, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Chuck Hagel, aseguró a la cadena británica de noticias BBC que las Fuerzas Armadas de su país están listas para irse a Siria si el presidente Barack Obama lo ordena.

"Hemos trasladado activos al lugar para estar en condiciones de cumplir cualquier opción que decida el Presidente", aseguró.

Por su parte, el gobierno del Reino Unido afirmó hoy que están en marcha planes de contingencia para un eventual ataque, y agregó que Londres y Washington no están obligados a aceptar los resultados de la misión de la ONU que investiga el uso de armas químicas, pretexto utilizado para la invasión.

Con respecto a la actividad militar británica, el periódico local The Guardian informó que aviones de guerra y transportadores militares llegaron ya una base británica en Chipre, situada a menos de 160 kilómetros de Siria.

Residentes de localidades cercanas al lugar declararon que el movimiento ha sido en las últimas 48 horas muy superior a lo habitual.

Mientras las potencias occidentales actúan bajo el supuesto de que el ataque con armas químicas fue responsabilidad del ejército sirio, el gobierno de Bashar al Assad presentó indicios de que es la oposición la que utiliza ese tipo de armamento, lo cual se confirma en un informe realizado por especialistas rusos.

La víspera, Al Assad denunció que las acusaciones contra el Ejecutivo están dirigidas a tender una cortina de humo sobre el evidente avance del Ejército Árabe Sirio contra las bandas mercenarias financiadas desde el exterior.