El Gobierno de Irán condenó este sábado que mercenarios sirios, opositores al gobierno de Bashar Al Assad, empleen armas químicas contra la población para profundizar la crisis social que ha causado miles de muertos en ese país árabe.

En declaraciones desde Teherán (Capital), el portavoz de la diplomacia iraní, Abas Araghchi, dijo a varios medios que "estamos muy preocupados por las informaciones sobre el uso de armas químicas en Siria y condenamos duramente el uso de tales armas".

Araghchi también dijo que "hay pruebas de que los grupos terroristas llevaron a cabo esa operación (con esas armas)" y en este contexto hizo un llamado a la comunidad internacional a evitar declaraciones que generen más tensión en la región .

"No hay ninguna autorización internacional para una intervención militar en Siria. Advertimos contra cualquier acción o declaración que no harían más que generar más tensiones en la región", agregó.

Este viernes, terroristas sirios que, apoyados por potencias extranjeras, buscan el derrocamiento de Al Assad, admitieron que usan armas químicas.

Este sábado, cuando la alta representante para Asuntos de Desarme de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Ángela Kane, llegó al país para investigar la situación, el presidente iraní Hasan Rohani, expresó su pesar por la muerte de gente inocente en Siria a causa del uso de armas químicas y ha asegurado que el uso de este tipo de armamento es "contundentemente condenable".

La agencia HispanTV reveló que soldados sirios han descubierto materiales químicos en una serie de túneles excavados por los grupos terroristas en los suburbios de Damasco (capital siria), en el distrito de Jobar.

No es la primera vez que las fuerzas gubernamentales hallan depósitos con sustancias tóxicas pertenecientes a los insurgentes. En julio pasado las autoridades sirias encontraron dos grandes almacenes con una gran cantidad de productos químicos peligrosos.

Este viernes, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo que pese a que la intervención en Siria supone ciertas dificultades económicas para Washington, "hará todo lo posible para ver al presidente Al Assad derrocado".

Pese a que la mayoría de la Comunidad Internacional rechaza la intervención extranjera en el conflicto sirio, el Gobierno de EE.UU., aliado con Turquía y Francia, dotan a los mercenarios sirios con dinero, armas y municiones para potenciar el caos social y justificar la intromisión.

En este contexto, han acusado al Gobierno de Damasco de usar armas químicas contra la población; algo que Al Assad ha negado rotundamente.