Según el comunicado, las redadas desplegadas en diferentes territorios del país, estaban dirigidas contra inmigrantes extranjeros con antecedentes penales y supuestos violadores de las leyes de inmigración.

"Los resultados de esta operación ponen de relieve el compromiso de ICE de dar prioridad al arresto y deportación de extranjeros con antecedentes penales, así como aquellos que se aprovechan del sistema de inmigración del país", declaró el director de ese organismo, John Morton.

El informe de las recientes redadas de Inmigración contrasta con el anuncio dado a conocer por el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos el pasado viernes, que informó la decisión de suspender temporalmente las deportaciones de inmigrantes ilegales mientras se revisan miles de casos.

Líderes comunitarios y legisladores federales expresaron su repulsa después que el ICE diera a conocer que 46 mil 686 padres de niños ciudadanos estadounidenses fueron deportados en los primeros seis meses de 2011.

El congresista demócrata por Illinois Luis Gutiérrez subrayó que "cada mañana cientos de empleadores federales van al trabajo con la encomienda de separar a padres de sus hijos ciudadanos de este país y separar familias pacificas y productivas". "Es una tragedia", recalcó.

En opinión del legislador, se está poniendo en peligro el futuro cada vez que se retrasa una reforma migratoria seria y se continúa colocando buenas personas dentro del sistema de deportación, y sus hijos, en cuidado temporal.