El Director General de la FAO, Graziano Da Silva, reconoció la importancia de la merienda escolar que implementa el Gobierno Sandinista, para luchar contra el hambre y la desnutrición en Nicaragua.

Durante un recorrido demostrativo por escuelas de Managua, Da Silva observó el mecanismo que el gobierno utiliza para distribuir los alimentos, la organización comunitaria que se encarga de resguardarlos y prepararlos para finalmente entregarlos a los centenares y miles de niños y niñas que estudian en las escuelas públicas y subvencionadas del país.

Acompañado de la Ministra de Educación, Miriam Raudez, Da Silva, señaló que “una de las mejores inversiones que el gobierno puede hacer es la merienda escolar”.

“La merienda escolar abre espacio para que los niños frecuenten la escuela. Está probado que una escuela que tiene buena merienda, la frecuencia de niños es mucho mayor”, explicó.

Además dijo que la calidad de la educación mejora mucho y el aprendizaje del niño es mejor cuando están bien alimentados.

Otro aspecto que destacó es que a partir de la merienda escolar se da la oportunidad para un cambio de hábitos alimentarios.

“Hoy día nos enfrentamos con un doble problema, hambre por un lado y obesidad por el otro. La obesidad es una forma de hambre, es una mala alimentación”, indicó.

Para el director de la FAO, este programa también permite que los niños aprendan cómo hacer una merienda sana. “Eso es vital para crear un hábito de consumo saludable”, manifestó.

Da Silva explicó que la FAO está trabajando con el Gobierno de Nicaragua, y con todos los gobierno de Centroamérica, para implementar un programa de compras de la agricultura familiar asociado a la alimentación escolar.

Con ello “se crea un mercado para los agricultores que producen productos frescos, como huevos, leche, queso, verduras, legumbres, que tienen una calidad nutritiva muy superior a los productos tradicionales como los seriales, y que nos permite promover un dinamismo local”.

La idea del programa es aprovechar la producción familiar local para satisfacer las demandas de alimentos en las escuelas y de esa manera lograr una mejor reactivación de la economía local y más calidad nutritiva en los alimentos que consumen los niños.

“Ese paso, que lo estamos evaluando aquí en Nicaragua, creemos que va a resultar en un costo similar, no va a encarecer la merienda y en una calidad de la alimentación muy superior”, dijo.

Nicaragua ejemplo para la región

Da Silva comentó que la FAO y Nicaragua están diseñando un programa integral para Centroamérica, por medio del cual nuestro país pueda compartir su experiencia en materia de reducción del hambre y la desnutrición con los países vecinos que todavía no lograron alcanzar el grado de desarrollo que tiene Nicaragua.

“Nicaragua va muy adelante en los programas hambre cero, en los programas de apoyo a la agricultura familiar, en los programas de promoción de los alimentos frescos y saludables. Entonces eso hay que compartirlo con los vecinos. Estamos pensando con la FAO cómo promover esa cooperación con los países vecinos”, señaló Da Silva.

Por su parte el Compañero Pedro Haslam, ministro de Economía Familiar y Comunitaria, explicó que la FAO y el Gobierno firmarán un acuerdo marco del cual se desprenderán los planes y acciones para los próximos tres años.

No obstante, comentó que Nicaragua trabaja con la FAO en otros temas como el fortalecimiento de la pesca en la región del Caribe y la transformación de la caficultura.

Haslam recordó que la FAO es una organización de asistencia técnica, de apoyo, de cooperación y juega el papel de identificar dónde están las mejores experiencias, los mejores resultados en cuando a acciones que tienen que ver con fortalecer, en cada país, el combate a la pobreza y la desnutrición.

Visita vivero de Patio Saludable

Da Silva también visitó un vivero ubicado en la delegación del Distrito VII de la Alcaldía de Managua. Luego de recorrer el vivero, donde se muestran los resultados del Programa Patio Saludable, en compañía de jóvenes miembros de la Juventud Sandinista, Da Silva dijo que Nicaragua ha sido beneficiada con las experiencias exitosas en el tema de la agricultura familiar desarrolladas por la FAO en otros países.

“Lo que hay de novedad acá es que ya no es un proyecto de FAO sino un proyecto de la comunidad, de la alcaldía”, explicó tras escuchar la intervención de jóvenes y mujeres protagonistas de este programa.

Da Silva reiteró que con programas como Hambre Cero, Crissol, Patio Saludable y merienda Escolar se combate efectivamente contra la pobreza y contra el hambre.

“Cuando se combate a la pobreza se combate el hambre, nosotros estamos demostrando acá que combatir el hambre es muy sencillo, se hace con las cosas que están disponibles y cuesta muy poco”, comentó y agregó que la prioridad que da un gobierno a esos temas es lo que genera resultados positivos, “dándole vida a la seguridad alimentaria de su población”.