La Compañía Folclórica Tecuantepec realizó su gala cultural de cierre de año en el anfiteatro Tomás Borge, un evento en el que más de 40 niños, niñas y adolescentes deleitaron al público con representativas piezas musicales del folclore nicaragüense.

Los artistas en su mayoría son niños y niñas con Autismo y Síndrome de Down, quienes han desarrollado su talento y habilidades a través de los ensayos, sumado al respaldo y el amor de sus maestros y padres de familia.

“Somos una hermosa familia, trabajamos la inclusión, tenemos niños y jóvenes con discapacidad y a través de la danza hacemos un hermoso trabajo que nos ha generado resultados positivos, porque nuestros artistas no solo aprenden a bailar, sino que despierta la creatividad de cada uno de ellos y promovemos y ponemos en práctica valores como el respeto, tolerancia entre nuestros bailarines”, destacó Katherine Pérez, maestra de danza.

La participación de los padres es fundamental en estos eventos, quienes desde las graderías ovacionaban a los artistas y celebraban la culminación de un año cargado de actividades.

“Nos sentimos muy agradecidas por el apoyo a nuestros hijos, a través del baile ellos se han venido reinsertando en la sociedad, el baile es una terapia para el buen desarrollo cognitivo, emocional y físico, nuestros hijos han sido ejemplo de que en la vida todo se puede lograr cuando hay voluntad”, subrayó Mery Suarez, madre de familia.