He leído con mucha atención, un artículo del periodista de la derecha internacional, Carlos Alberto Montaner, y otro por Sergio Ramirez Mercado-Mercader, y apuntalados con alegría, por el Diario La Prensa.

Después de leer esos “artículos” una y otra vez, me sorprendió sobre manera la dicotomía en la que caen estos dos personajes, en su afán por desvirtuar los enormes logros alcanzados por el Gobierno Sandinista a favor de las grandes mayorías, es decir, el pueblo nicaragüense.

Para comenzar, en su artículo publicado en La Prensa (11/8/2013), Montaner reconoce abiertamente la enorme popularidad que gozan dentro del pueblo nicaragüense el Comandante Daniel Ortega y la Primera Dama Rosario Murillo.

Montaner reconoce las buenas relaciones, a través del diálogo, entre empresarios, gobierno y trabajadores, que le ha dado estabilidad al país.

Montaner reconoce que la fórmula para sacar de la pobreza a los nicaragüenses implementada por la Administración Ortega-Murillo, es la correcta y que los inversionistas nacionales e internacionales observan que en el país hay seguridad.

Sin embargo, este periodista comienza con sus dicotomías, sus contradicciones al intentar, a la misma vez, desvirtuar el camino correcto que ha emprendido el Gobierno Sandinista a favor de las grandes mayorías, SOBERANO.

Montaner, una persona que se auto-denomina “liberal”, pero que en realidad pertenece a lo más rancio de la derecha internacional, nos deja entrever que, a pesar de los grandes logros del Gobierno Sandinista, éste debería alinearse con la derecha para poder obtener “su aprobación”.

Montaner la busca por todos lados para desvirtuar los avances a favor del pueblo nicaragüense, pero una y otra vez, como el burro, da coces contra el aguijón.

Reconoce la grandísima popularidad de Ortega-Murillo, pero a la misma vez la quiere negar sin lograrlo, metiéndose en un terrible laberinto o como un ajedrecista frustrado que no encuentra el movimiento indicado o correcto para acorralar a su adversario. Ya lo dijimos. Continúa, como el burro, dando coces contra el aguijón.

En su intento fallido de atacar solapadamente a la Administración Sandinista, Montaner cierra su artículo que esta frase: “No es asi como se construye un país, pero la verdad es que la fórmula, por ahora, les está dando buenos resultados”.

En que quedamos, Señor Montaner, ¿Lo que es bueno para el ganso, no es bueno para la gansa? O es que usted desea que ese país absurdo en el que usted piensa es el de continuar la explotación del pueblo nicaragüense?

No, Señor Montaner, eso se acabó y los gobiernos neoliberales a los que usted “admira” y que únicamente dejaron hambre y miseria en Nicaragua, NUNCA VOLVERAN.

El otro “personaje” de esta comedia es nada menos que el camaleónico Sergio Ramírez Mercado-Mercader quien, con lanza en ristre ataca sin piedad la construcción del Canal Interoceánico por Nicaragua que, una vez concluido, terminará por siempre con la pobreza.

Este camaleónico personaje, que cantó loas al dictador Anastasio Somoza García y después como por arte de magia, con caretas de bufón, se convirtió en un ferviente sandinista con un enorme poder en la década de 1980, a tal punto de enviar a la cárcel a sus mejores amigos por ser “derechistas”, ahora pertenece a la más rancia de la derecha recalcitrante.

Ramírez Mercado-Mercader despotrica contra el empresario chino que encabeza la construcción del Canal Interoceánico y lo compara con bufones de la antigua china en un afán por desvirtuar esta magna obra.

Sin embargo, este camaleónico personaje, quien realmente el es el bufón, no ha encontrado eco en Nicaragua salvo está, en el Diario La Prensa, que con alegría publica con gran despliegue todo lo que vaya en contra del pueblo nicaragüense.

Todas estas contradicciones de Montaner y del bufón Ramírez Mercado-Mercader, se quedan en el basurero de la historia, pues el cerco del pueblo contra estos malos nicaragüenses se estrecha cada día y por lo tanto, se encuentran como fieras acorraladas, al igual que el Diario La Prensa, cuya circulación se desploma día a día.