La ola de detenciones en Egipto se agravó hoy con otros 68 arrestos en la península del Sinaí asociados a la muerte allí el lunes de 24 policías por un grupo sin identificar.

Esas últimas capturas, efectuadas en apenas 24 horas en la demarcación de Al Arish, fueron publicadas por la televisión estatal e incluyeron a varios ciudadanos extranjeros.

Los 24 muertos fueron víctimas de un grupo armado que interceptó a varios microbuses en que viajaban los agentes, los obligó a bajarse de ellos y luego los ejecutó en un punto cercano a Rafah, en la frontera con la franja de Gaza.

El grupo de detenidos en el Sinaí, a los que medios oficiales califican de terroristas, fueron acusados por ataques contra instalaciones militares y policiales en esa península mediterránea, según la agencia gubernamental de noticias MENA.

La Hermandad Musulmana (HM) solicitó este miércoles una investigación sobre esos agentes ultimados, que se sumaron a otros 100 policías fallecidos antes en regiones como El Cairo en la presente escalada de violencia, según el Ministerio de Sanidad.

El grupo integrista, que convocó a protestas por la remoción del presidente electo Mohamed Morsi el 3 de julio último, achacó en un comunicado a elementos desconocidos el fallecimiento de los militares y condenó el hecho.

La HM acusó también al Ejército de descuidar la seguridad ante ese tipo de actos, para dedicarse a "perseguir y continuar matando a los ciudadanos en plazas, calles, mezquitas y cárceles" tras el desalojo de dos acampadas el 14 de agosto pasado.

Las Fuerzas Armadas han dejado por ese motivo a sus soldados como presas de asesinato de "partes desconocidas", añade la declaración de la agrupación rigorista sin aludir a ninguna organización o individuo en particular.

La HM aseguró este lunes que fue el propio gobierno el autor de ese ataque, el más grave en la península contra militares en los últimos años, para enmascarar la muerte el día anterior de 36 presos islamistas, fallecidos tras ser torturados y calcinados.

Los ciudadanos extranjeros arrestados este martes en El Cairo fueron capturados junto a miembros de la HM acusados de asaltar una comisaría en la comunidad de Azbakeya y participar en hechos de violencia en la plaza Ramses y en la mezquita de Al Fatah.

La Fiscalía de ese distrito dispuso la detención de los extranjeros, entre ellos cuatro irlandeses, dos canadienses, dos sirios y un turco, quien según su embajada es un fotógrafo ajeno a los disturbios.

Los acusados rechazaron en su mayoría las imputaciones y alegaron que se encontraban de modo casual en esos lugares y solo buscaron refugio en la mezquita de Al Fatah para protegerse de las acciones violentas.

Entre los cargos que se les achaca figuran la posesión de armas y municiones, homicidio y ataques contra edificios públicos.

Más de 800 muertos y unos cuatro mil heridos es el saldo hasta ahora de los cruentos choques entre militares y manifestantes en plazas públicas de todo el país, sobre todo en las 14 de las 27 provincias en que se decretó toque de queda.