Un total de 100 estudiantes de la modalidad sabatina del Instituto Miguel Ramírez Goyena recibieron sus títulos de bachilleres por parte de las autoridades educativas, tras un largo proceso de formación, retos alcanzados y dedicación.

La compañera Esmeralda Martínez, delegada del Ministerio de Educación (Mined) en el distrito II, refirió que este fue un año en el que se demostró nuevamente el interés del Gobierno por brindar educación a la niñez, los jóvenes y adultos bajo a través del modelo de gratuidad y calidad de la educación.

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“Estamos cerrando el ciclo de promociones en este instituto con la promoción de la modalidad sabatina, son 100 nuevos bachilleres los que le entregamos a nuestra bella Nicaragua, quienes tendrán la oportunidad de seguirse preparando en carreras técnicas y educación superior y de esa manera aportar aún más al proceso de crecimiento del país”, refirió Martínez.

La modalidad de educación sabatina permite que adultos, madres solteras, trabajadores por cuenta propia, docentes populares, tengan a su alcance los estudios y logren profesionalizarse en la siguiente etapa formativa.

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“Nosotros admiramos a cada uno de nuestros estudiantes porque en su mayoría son personas adultas que tienen deseos de seguir preparándose, ellos fusionan sus otras obligaciones con los estudios, hemos contado con mamás que traen a sus niños a las clases y se lo permitimos porque es parte de accesibilidad de nuestro modelo educativo”, añadió.

Elizabeth Acosta, fue el mejor expediente de su curso, ella es maestra popular y una vez concluidos sus estudios secundarios continuará formándose para seguir contribuyendo a la formación de niños y jóvenes.

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“Me siento orgullosa de ser maestra comunitaria y esa fue una de las razones que me impulsó a cumplir con esta meta, este es un gran paso y una oportunidad que me brindó el gobierno y mi meta es seguir estudiando, preparándome en el magisterio para seguir con la bella labor de educar a la niñez. Hoy estoy más convencida de que nunca es tarde para estudiar y crecer”, destacó Acosta.

Así mismo, Jairo Guerrero, con más de 50 años, hoy alcanza uno de sus más grandes sueños, el que marca el inicio de una nueva faceta de formación profesional.

“Estoy emocionado, en mi juventud no pude estudiar porque en mi familia atravesamos serios problemas económicos, sin embargo hoy logré bachillerarme y estoy animado, con deseos de estudiar enfermería. Gracias a los maestros y al gobierno porque nos permiten estudiar sin importar la edad, no pagamos nada en todos estos años y motivo a los jóvenes a luchar por sus sueños”, finalizó Guerrero.