El Vía Crucis, que ya tiene más de 29 Semanas Santas navegando sobre las apacibles aguas del lago de Granada, fue acompañado por una comitiva de chicheros que al son de los cantos fúnebres ambientaron las más de 2 horas que duró el trayecto.

El Obispo de Granada, Monseñor Jorge Solórzano, hizo una puntal reflexión en torno a esta celebración religiosa que aglomeró a cientos de católicos.    

“Vemos a Jesús caminar sobre las aguas, es decir caminar sobre la muerte¸ caminar sobre el mal, caminar sobre todo egoísmo del hombre para que se construya en nuestro corazón y en nuestra patria la paz de Cristo, la paz que el Señor con su muerte y su resurrección viene a traernos”.

Tradición religiosa representa la Pasión de Cristo

Por su parte, Luis Morales Alonso, Ministro del Instituto Nicaragüense de Cultura (INC) explicó de qué trata esta tradición religiosa.

“Estamos acompañando a la población de Granada y a personas de otras regiones de Nicaragua en el Vía Crucis Acuático de las Isletas, esta es una tradición que se inició desde hace unos 30 años, organizada por la Parroquia Guadalupe de Granada, y el Instituto Nicaragüense de Cultura ha venido acompañando a la población y a las autoridades de la iglesia a esta celebración”.

“El Instituto de Cultura ha promovido durante todos estos años un concurso para que los lugareños, las personas habitantes de esta zona, adornen sus botes, y nosotros les damos unos estímulos, unos premios para que la tradición se vaya embelleciendo y enriqueciendo; vemos que los botes los adornan con flores, con frutas, con escenas de la misma Pasión de Cristo, y esto hace que la tradición se vaya embelleciendo y de esta manera entregar esta tradición al pueblo nicaragüense de forma mucho más digna”, destacó el Ministro de Cultura.

Catorce estaciones, del Pretorio al Calvario


Asimismo esta tradición es apreciada por los feligreses que esperan desde temprano la visita de la procesión acuática; tal es el caso de Marlene Díaz que, con las bellas flores de sacuanjoche, volcanes, incienso, candelas y crucifijos, conformó la Undécimo Cuarta Estación próxima al Calvario de Nuestro Señor Jesucristo, y además aseguró que de esta forma ella guarda una herencia religiosa.  

“Para nosotros este Vía Crucis más que una tradición es una devoción, en mi caso yo hago este pequeño altar porque guardo la herencia de mi suegra Ofelia Conde, que acaba de morir hace un año. Mi suegra ahora no está, pero estoy segura que Dios Padre la guarda en sus cielos, y que ella sabe que yo he seguido sus pasos al ofrecer este altar a Jesucristo” expresó.   

Las lanchas más representativa de la tradición

Al finalizar el Vía Crucis Acuático, la lancha Argentina, que llevaba la imagen de los misterios dolorosos de Cristo, aparcó en la Isla Ermita del Sagrado Corazón, la capilla religiosa que recibió a los cientos de católicos que escucharon el veredicto final del jurado respecto a quién de las familias llevó la lancha mejor decorada de la procesión.     

Los jurados premiaron a las familias de la lancha Escarleth, que obtuvo el según lugar del concurso, y la lancha Nazaret, merecedora del primer lugar; ambas fueron ganadoras por haber conservado la tradición del decorado de racimos de pescados, cocos, mangos, plátanos, papayas y tamales, además por llevar a un Jesús, niño, con una vestimenta básicamente teatral que personificaba a Nuestro Señor Jesucristo cargando la pesada Cruz.